domingo, 28 de septiembre de 2008

Paul Newman ha muerto...



-- He was some boy. Cool Hand Luke. Hell, he's a natural-born world-shaker.

Recuerdo que mi padre me llevó de vacaciones en un único viaje en toda su vida. Fuimos a Veracruz para que visitara a su progenitor, que buscaba reconciliarse con su hijo bastardo, tras de haberse separado por muchos años, cuando el joven siempre despreciado, resolvió dejar de ser su sirviente e irse a estudiar medicina al DF a costa de muchos esfuerzos: cargar bolsas en el mercado, robar alimentos de una tienda para comer, etc.
Después supe que mi abuelo, trataba de obtener ayuda de mi viejo, para salvar de la quiebra sus negocios: las Farmacias Ortega, y los hoteles que también estaban a punto de ser recogidos por el banco.
No sé bien en qué momento, me llevó al cine en una tarde de esas que parecen noches. Yo me veo de unos 7 u 8 años y cómo les digo, en una de las pocas veces que convivía con él, fuera de las visitas de fin de semana que siempre me parecieron obligadas, para los dos.
Fuimos a uno de esos cines que casi están desaparecidos, abarrotados de gente que se reía a carcajadas con lo que sucedía en pantalla o lloraba a coro las desgracias de los protagonistas. Generalmente esos cines populares, pasaban dos películas por un mismo boleto y ofrecían la permanencia voluntaria. El filme Cinema Paradiso de Ettore Scola ofrece algunas imágenes parecidas al cine de mi infancia. No sé si vimos la primera película, yo estoy seguro de que sí pero no sé cuál fue, mi padre adoraba el cine, incluso fue crítico en una revista que estuvo en los puestos de periódicos con tres o cuatro números.
El caso es que, ofrecían en pantalla Cool Hand Luke (La leyenda del indomable, 1967), con Paul Newman (para sus fans siempre: Blue Eyes) dirigida por Stuart Rosenberg. La película inicia con el protagonista destruyendo parquímetros en una pequeña ciudad, completamente borracho hasta la llegada del policía que le pregunta qué hace. Como sola respuesta, Luke continúa su tarea demoledora, mientras explica: Small town, not much to do in the evenin'.Continúa, con su estancia en prisión, penando por haber cometido un crimen contra la propiedad pública. Pasa inadvertido por sus compañeros al principio, poco a poco, va destacando como un antihéroe que se dedica a desafiar la estúpida autoridad del penal. Los presos se empiezan a identificar con él, quien recibe una y otra vez penas que intentan humillarlo y van desde innumerables días de encierro hasta trabajos absurdos como cavar y rellenar el mismo hoyo hasta el límite de su cansancio.
Decide escaparse, aún cuando su condena no es tan gravosa como la de sus compañeros y lo hace una y otra vez, a pesar de que es regresado siempre a la cárcel y castigado, cada vez, de manera más severa.
Hay algunas escenas inolvidables que hacen a esta película única: la apuesta en que Newman se traga 50 huevos y es ayudado por sus compañeros para conseguir su meta; el comentario al guardia experto tirador, que pide a los prisioneros que si van al baño, lo hagan cerca y que muevan una rama: Shakin' it here boss , que deriva en un intento más de huída; la foto entre dos fulanas que envía a sus compañeros convictos, que resulta ser la razón por la que lo regresan a la celda; la pimienta que riega en el campo y que vuelve locos a los perros sabuesos en una de sus escapadas.
Al final de la película, cuando parece que está completamente derrotado, decide robarse un camión. Un compañero le hace segunda y se va con él, pero su fuga termina en una iglesia con la policía rodeando el lugar y pidiéndoles que salgan con las manos en alto. Cool Hand Luke establece un diálogo con Dios, verdaderamente memorable:

¿Hay alguien ahí? Viejo… ¿Estás en casa esta noche? ¿Puedes concederme un minuto? Creo que es tiempo de que tengamos una pequeña charla. Sé que soy un cabrón… maté gente en la guerra. Me emborraché… dañé la propiedad municipal. Sé que no puedo pedir mucho. Pero, aún así, tienes que admitir que Tú no me has echado ninguna buena carta en mucho tiempo. Parece que tienes las cosas arregladas de tal manera que nunca pueda ganar, ni dentro, ni fuera. Todo son reglas y jefes. Tú me has hecho lo que yo soy… ¿Dónde se supone que debo encajar? Mira, Viejo, déjame decirte que empecé este juego de manera deportiva, rápido y con ganas. Pero estoy empezando a cansarme.
¿Cuándo termina todo? ¿Qué tienes en mente para mí? ¿Qué se supone que debo hacer ahora?

Después de arrodillarse y rezar, va hacia la ventana y recibe un tiro en la cabeza del rifle del jefe, que lo mata sin piedad harto de su rebeldía. Lo suben los oficiales moribundo a la camioneta, diciendo que lo llevan al hospital, pero en realidad uno sabe que va a morir.
Cuando terminó la película, mi vida cambió y de alguna manera dejé la niñez. Creo que me convertí en parte de lo que ahora me siento. Sé en este momento, que las fechas no coinciden y que mi recuerdo es inexacto, sacado de la penumbra de mis fantasías. El viaje a Veracruz para ver a mi abuelo debe haber sucedido años antes del filme de Rosenberg y quizá mi padre me llevó después, en uno de esos enfadosos fines de semana.
Sin embargo, en mi memoria, al final de la película estoy llorando. El viejo voltea a verme y me pasa un pañuelo. Le doy las gracias y me digo a mí mismo, que ya entendí… que mi padre no me ha traído nada más así, sino que me ha querido decir algo: Que uno no debe rendirse frente a la adversidad, que hay que oponerse a toda autoridad sin sentido, que la vida es una cuestión de principios y no sé que tantas otras cosas que imaginé en aquel momento, significativo también, porque fue la única vez que vi a mi abuelo.
Ahora estoy seguro de que papá escogió ese cine sin saber nada de la película. Sin embargo, en ese momento sentí que quería, incluso, más que hablar conmigo de lo que significaba la vida, mostrarme eso mismo.
Más adelante, seguí viendo películas de Newman y encontrando en The Hustler (1961) Hombre (1967), Butch Cassidy and the Sundance Kid (1969), The Sting (1973), The Verdict (1982) o The Color of Money (1986), el mismo personaje cínico, libertario y sin ataduras que vive de acuerdo a sus propias reglas y sin plegarse a lo que otros dicen.



Ayer murió Blue Eyes y nunca había sentido dolor por la muerte de un artista de cine. Pero esta vez, cuando vi en la primera plana su foto y su obituario, hasta me salió un grito de sorpresa. Y es que yo creía que iba a vivir para siempre y que era uno de esos dioses que decidieron dejar el Olimpo y acompañarnos en nuestra vida de pequeñas miserias.
¿Qué se puede decir de él que no haya dicho la prensa esta mañana?
Era un luchador en todos los sentidos. Actor de cine que había venido de una familia muy pobre y compartió con Brando y James Dean, el New York Actors Studio de Lee Strasberg que revolucionó el teatro y el cine.
Su primera película (The silver chalice, El cáliz sagrado 1954), que pasaba todas las semanas santas en la tele cuando yo era niño, le disgustó tanto a Newman que cuando llegó a ser famoso, compró una plana entera del periódico para disculparse ante el público por ese filme.

Fue uno de los primeros actores que compró su contrato para poder elegir sus papeles, abandonó Hollywood para mudarse a la costa este de Estados Unidos dónde: “aprendió a no tomarse en serio”. Fue actor en más de 60 películas, director, productor y activista en la lucha por los derechos civiles y contra la guerra de Vietnam, ganándose enemigos como Nixon, enemistad de la que estuvo orgulloso toda su vida.
Al final, se dedicó a labores altruistas en favor de los más desfavorecidos, no dejando por eso de lado, su afición por los autos de carrera y la cocina gourmet. Vivió todos esos años con su segunda mujer, la bellísima Joanne Woodward, que estuvo a su lado en la muerte. Enfermo en el hospital, decidió salir de los cuidados intensivos, para ir a vivir los últimos días junto a su familia y los suyos.
Descanse en paz uno de los grandes, que nos dio un ejemplo, una lección de vida a muchos. Gracias por todo Paul, si me escuchas y estás en alguna parte.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Sarah “Barracuda”... la mujer que vino del frío.


En agosto de 2008 fue elegida por el Partido Republicano como candidata a la vicepresidencia de los Estados Unidos: Sarah Palin, ex gobernadora de Alaska. Ella vino a apoyar la campaña desfalleciente del vetusto senador John MacCain, un candidato que se veía cansado antes de llegar a lo más duro de la carrera por la presidencia y en la que enfrentaba un oponente singular, el primero en su tipo en las elecciones norteamericanas: Barak Obama.
Según J. A. Miller, ella juega desde su femineidad a retar a Obama y mostrar que es un candidato débil que “no tiene nada en los pantalones” (Sarah Palin: Operation “Castration”:
www.lacan.com). Su ser femenino se aplica como un desafío a la presentación fálica de sus oponentes y su juventud, dinamismo, tendencia a la acción opera en el sentido de “castrar” a Obama quien al no elegir como candidata a la vicepresidencia a Hillary Clinton, estaría en desventaja.
También dice Miller, que representa el signo de nuestros tiempos, mientras que las mujeres de otras generaciones imitaban al hombre y respetaban al falo, actuando como si tuvieran uno, ella no se lo toma en serio. Ella obra como si no tuviera falta, como un pitbull con lápiz labial.
Sin embargo, lo que es obliterado en ese análisis, es que si hay alguien que no es femenino es precisamente ella. Sarah (Barracuda, le apodaban en la escuela por su estilo de juego en básquetbol) es una falo – girl, no hay nadie más fálica que ella, no está usando para nada su “feminidad” contra sus oponentes, sino mostrándose más potente que ellos y más recia que Tomb Rider. Su actitud, historia (fue "Miss Wasilla" y reina de simpatía), antecedentes políticos siempre desafiantes y su bella imagen en general, son completament
e feroces y machistas. Incluso está embarazada su hija y ella es una activista conocida en contra del aborto, lo que le proporciona una oportunidad única de lucirse coherente con sus principios (¿quieren más imagen de "completud"?). Y un plus, viene armada con su falo en la mano: una muñeca en la lógica de Barbie ofrecida por HeroBuilders.com en tres versiones: ejecutiva, colegiala y superhéroe, que se han vendido sorprendentemente bien en el mercado al punto que el dueño de esa empresa, presagia su victoria arrasadora en las elecciones.
Sarah Palin no trae un nuevo Eros a la política, representa lo más reaccionario y conservador del Inconsciente, ofrecido a los electores norteamericanos: self made woman, good loocking, free, positive and optimistic. También, hija de un maestro de ciencias y de una secretaria, con antepasados irlandeses, ingleses y alemanes, la imago perfecta que representa una nación de inmigrantes.
¿Ganará las elecciones MacCain con ella? Imposible predecir el resultado. Ella sigue siendo una mujer en un mundo de hombres, es una apuesta extrema de un partido político reaccionario a la baja que se arriesga así, porque teme la alternancia en el poder como si fuera el Apocalipsis.
Por otro lado, Obama representa una opción incierta para el electorado medio, detrás de su figura está la de Martin Luther King (la disquera Blue Note, y la música americana, léase el jazz), el borramiento del racismo y la discriminación social a la "gente de color" en ese país, incluso una movilidad social sin precedente y un probable cambio en la política exterior, pero no sabemos si el escenario político esté preparado para eso... Quizás no, después del 11 de septiembre, y a pesar de todo, según palabras del gobernador Arnold Schwarzeneeger, sigue siendo un "negro" (aunque más bien es: café con leche). A nosotros nos corresponde sólo esperar y rezar, porque no suba nuevamente el Partido Republicano.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Hospital Juan N. Navarro: Jornadas de resistencia.








Un inédito de Rimbaud,


El suplemento cultural del diario La Jornada (21/09/08) ofrece un artículo de Marco Antonio Campos que nos brinda y comenta el reciente descubrimiento de un cuento inédito de Arthur Rimbaud publicado a sus dieciséis años de edad. El hallazgo fue realizado en una librería de viejo de Charleville por Patrick Taliercio, cineasta francés de treinta y dos años de edad.
A él, debemos conocer ahora, una singular fantasía sobre el canciller alemán Otto von Bismarck en el período de la guerra franco-prusiana que revela la mordacidad del poeta ante todo tipo de poder absurdo y proyecto de dominación del alma humana.
Les recomiendo que visiten este vínculo:

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Dieciséis de septiembre de 2008.


El sueño del México en ruta hacia el progreso, terminó con un par de estallidos y despertamos al día siguiente en un país de pesadilla, en el que no sabemos quién o quiénes lanzaron dos bombas sobre la multitud deseosa de celebrar las fiestas patrias y echar desmadre. Frente a la tragedia los mismos manejos políticos de siempre: ocultamiento, engaño y después, cuando ya no hay más remedio, revelación de la cruda verdad. Pero al principio, se dijo que había sido un polvorín, un accidente con fuegos artificiales, y no sé qué más pendejadas.
Se dice que fue el crimen organizado o el narcotráfico. La verdad, es que el acto es tan absurdo, violento y falto de sentido, que no sabe uno qué pensar y si alguna vez se descorrerá la cortina sobre las motivaciones obscuras de estos hechos. Eso sí, la retórica de los políticos sin importar el partido, se revela completamente idiota para enfrentar el horror. El empaque de sus discursos y la forma tan refinada con que escogen sus palabras da asco. No se les nota enojo, pasión o rabia en sus rostros, sino la oportunidad de lucir sus artes oratorias y ver cómo sacar provecho del asunto.
Está bien visto que las manifestaciones contra la violencia, de blanco y con velas, no resuelven nada. En retrospectiva, me da gusto no haber asistido a ninguna (de todos modos, no tengo ropa blanca), creo que me sentiría más deprimido y con más coraje que hoy. Ya no tenemos nada que envidarle a España, Irak o Afganistán.
¿Qué hay qué hacer?
Quizá sería mejor callar y actuar, en lugar de llenar con palabras vacías el espacio de duelo. Encontrar a los culpables e imponer de una vez por todas la pena de muerte.
¿Y por qué no? Legalizar casi completamente la venta de armas como en los Estados Unidos. Para que éstas no estén sólo al alcance de los malhechores sino de los ciudadanos comunes. También: ¿legitimar las drogas corrientes, como en ciertos países europeos? Son ideas sueltas, en realidad no sé bien qué habría que hacer, para equilibrar este barco que llamamos país y que se bambolea demasiado.
Los medios de comunicación censuran el hecho y en la tele aparecen policías, militares y fuerzas especiales, protegiendo las calles. Pero uno se siente con más miedo al verlos, que seguro. No dan ganas de tener más hijos y uno piensa en los sobrinos pequeños, en los posibles nietos… ¿Qué clase de país les tocará vivir?

Christopher Bollas: Mental pain

Conferencia de Christopher Bollas: Mental Pain.