miércoles, 30 de diciembre de 2009

Feliz año!!!



LES AGRADEZCO A TODOS LOS QUE SIGUEN MI BLOG, EL FAVOR DE SU ATENCIÓN... SEAN FELICES Y NO TOMEN MÁS DE LA CUENTA ESTE FIN DE AÑO... PERO TÓMENSE UNA COPA A MI SALUD.
MIS MEJORE DESEOS Y AQUÍ NOS VEREMOS ... CON EL FAVOR DE DIOS... EL AÑO PRÓXIMO.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Visitante nocturno.

¿Quién se come las croquetas de mi gato Boris? Se llama Valentín... y sólo viene de noche. Es el gato de unos vecinos que se mudaron a tres cuadras y vivían antes a dos casas. Se aparece al obscurecer y viene a platicar, exigir comida y traer chismes de la otra casa. La foto fue posible porque esta vez se le ocurrió venir más temprano en vacaciones.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Entresacado del Número 16 de la Revista de la UAG.
Carl Gustav Jung y el Nacionalsocialismo
Laura Ibarra García
Centro de Estudios Europeos
Universidad de Guadalajara
________________________




















El inconsciente ario tiene
un potencial
mayor que el judío [...].
A mi juicio,la actual psicología
médica ha cometido un grave
error al aplicar indiscriminadamente
categorías, que ni siquiera son válidas
para todos los judíos, a los germanos
cristianos o eslavos
[...].
La psicología médica ha sostenido que
el secreto más precioso de los germanos,
el fondo de su alma creadora y llena
de fantasía, es un
pantano infantil
y banal, mientras que por décadas,
mi voz que
advertía de ello, ha estado bajo la sospecha de ser
antisemita. La sospecha provino de Freud. Éste no
conocía el alma germana, como tampoco la conocen
sus seguidores.

Estas palabras fueron escritas por C. G. Jung en enero de 1934. Ellas dejan ver el rumbo que tomaría la psicología en Alemania durante los once años en que el país estaría dominado por los nacionalsocialistas. Mientras Sigmund Freud y Alfred Adler, quienes pertenecían a la comunidad judía de Viena, eran blanco de numerosas difamaciones que aparecían en periódicos nacionales y en revistas especializadas, Jung sintió que había llegado la hora en que el régimen alemán lo habría de reconocer como uno de sus grandes intelectuales.


Jung pensaba que sólo su teoría, conocida como psicología analítica, lograba explicar realmente el surgimiento del nazismo, la grandeza de Adolfo Hitler y la supremacía psicológica del alma alemana sobre el inconsciente de los otros pueblos.
Jung estaba seguro de que tan pronto como los líderes nazis se dieran cuenta de las coincidencias entre su pensamiento y la ideología del nacionalsocialismo, él pasaría a formar parte de las luminarias académicas a quienes los nazis acostumbraban tributar un enorme reconocimiento.


A principios de 1933, Jung empezó a ser considerado en Alemania como el renovador de la psicología y de la psiquiatría. Él había venido a rescatarlas del estado de descomposición en que habían sido sumergidas por los judíos psicoanalistas. En ese mismo año, empezaron a ser quemados públicamente los libros de Freud. Los nacionalsocialistas recomendaban recitar en el momento en que éstos eran lanzados al fuego lo siguiente: "En contra de la sobrevaloración de la vida sexual que destruye el alma, y por la nobleza del alma humana, entrego a las llamas los escritos de un tal Sigmund Freud".

En junio de 1933, C. G. Jung fue nombrado presidente de la Sociedad Médica de Psicoterapia, que agrupaba asociaciones de diversos países. Los miembros de la Asociación Psicoanalítica Alemana, que tenía más de veinte años de existencia, la fueron abandonando, voluntariamente o por presiones políticas, e ingresaban a la Sociedad Alemana Médica de Psicoterapia, que se formó en 1934.


Como presidente de esta sociedad fue designado el psiquiatra M. H. Goering, primo del ministro de Aviación, Hermann Goering, el hombre más importante del régimen, después de Hitler. Gracias a los esfuerzos del psicoanalista Ernest Jones, quien gozaba en ese entonces de un gran prestigio internacional, fue posible que el doctor Goering permitiera que la Sociedad Psicoanalítica Alemana continuara existiendo como una división dentro de la Sociedad Alemana Médica de Psicoterapia.

En diciembre de 1933 fue publicada la declaración de principios que regía a esta sociedad. El escrito fue redactado por el mismo doctor Goering. En él se afirma lo siguiente:

Esta sociedad tiene la tarea [...] de unir a todos los médicos alemanes [...] que pretenden formarse y practicar la terapia psiquiátrica conforme a las concepciones nacionalsocialistas. La Sociedad presupone que todos sus miembros activos, los que hacen uso tanto de la palabra verbal como escrita, han trabajado el libro fundamental de Adolfo Hitler, Mi lucha, con toda la seriedad científica y lo reconocen como fundamento. La Sociedad pretende colaborar en la obra del Kanzler, educando al pueblo alemán hacia una convicción heroica orientada al sacrificio.

Aunque años más tarde Jung negó haber tenido conocimiento de esta declaración de principios antes de su publicación, él era en ese entonces editor y responsable de la Revista de Psicoterapia, en la cual fue dada a conocer la declaración. Las páginas editoriales del número en que apareció la declaración fueron escritas por el mismo Jung, y su contenido se apega al sentido de las palabras del doctor Goering: "Las diferencias que realmente existen desde hace mucho tiempo entre la psicología germana y la judía no deben continuar siendo ignoradas; para la ciencia, esto sólo puede ser provechoso". Con ello, Jung mostraba que no sólo estaba interesado en señalar las diferencias entre ambas psicologías, sino en proclamar la superioridad de la psicología alemana frente a la judía. Jung, por cierto, nunca se distanció públicamente del manifiesto psiquiátrico del doctor Goering.


Diversas publicaciones muestran que Jung participó voluntaria y conscientemente en las difamaciones que se divulgaban sobre los judíos y el psicoanálisis. A principios de 1934, en su artículo "Sobre la situación actual de la psicoterapia", afirma que el judío, como "nómada", no puede crear jamás una cultura propia; para desarrollar sus instintos y talentos tiene que apoyarse en un "pueblo anfitrión más o menos civilizado".

En este mismo artículo, Jung se empeñó en hacer notar la imposibilidad del psicoanálisis judío de explicar el surgimiento del nacionalsocialismo, y lo acertado y útil que resultaba su propia psicología en este sentido. "¿Ha podido (el psicoanálisis de Freud) esclarecer la grandiosa aparición del nacionalsocialismo al que todo el mundo observa con los ojos llenos de sorpresa? ¿Dónde se encontraba el ímpetu silencioso y la fuerza cuando todavía no había nacionalsocialismo? Ella se encontraba escondida en el alma germana, en aquel profundo fondo, el cual es todo lo contrario a la cloaca de los deseos infantiles insatisfechos y de los resentimientos familiares latentes". Jung va tan lejos en su deseo de desprestigiar las enseñanzas de Freud, que llega a señalar la concepción de éste sobre la neurosis como "la sucia fantasía de adolescente tenida por su autor".

En Suiza, algunos psicoanalistas reaccionaron con toda firmeza en contra de la posición de Jung. Entre ellos destaca Gustavo Bally, quien publicó en uno de los principales diarios del país, el Neue Zuercher Zeitung, fuertes críticas a las coincidencias de Jung con el nacionalsocialismo en lo que respecta al racismo, la ideología aria y el desprecio a los judíos.


Aunque muchos de los discípulos de Jung trataron, y aún lo hacen, de minimizar y restar importancia a su convencimiento y entusiasmo por el nacionalsocialismo, los testimonios son contundentes. Artículos, cartas y entrevistas constatan que Jung no sólo simpatizaba con las ideas de los nazis, sino que trató de devaluar la persona de Freud, de excluir su obra de los países de habla alemana y de beneficiarse a sí mismo de todo esto.

En una carta enviada a Wolfgang Kranefeld, un discípulo de Jung en Alemania y ferviente partidario del nacionalsocialismo, Jung aboga por una prohibición del "psicoanálisis judío": "Como es conocido, contra la necedad no se puede hacer nada, pero en este caso los arios pueden señalar que con Freud y Adler se están predicando públicamente puntos de vista específicamente judíos. Puntos de vista que, por cierto, tienen un carácter esencialmente destructor. Si la promulgación de este evangelio judío le resulta agradable al gobierno, pues es así y basta. Pero, por otra parte, existe la posibilidad de que esto no le fuera tan cómodo al gobierno...".


El 26 de junio de 1933, Jung concedió una entrevista a la Radio de Berlín en la que dio a conocer sus opiniones e intereses. Jung fue presentado por su entrevistador, el doctor Weizsaecker, uno de sus discípulos, como el "conocido psicólogo de Zurich, quien frente al destructivo psicoanálisis de Sigmund Freud logró oponer su psicología constructiva". El director del programa mencionó que el padre de Jung era un pastor protestante, mientras que Freud y Adler eran judíos. Por ello, según el doctor Weizsaecker, Jung contaba con un terreno totalmente diferente en su perspectiva general frente al ser humano.

En esta entrevista, Jung criticó la psicología de Freud y Adler como "una psicología enemiga de la vida". A la pregunta expresa sobre las diferencias entre su pensamiento y la psicología de Freud y Adler, manifestó: "Mire usted, uno de los privilegios más bellos del espíritu germano es dejarse influir sin condiciones por la totalidad de la creación en su inagotable diversidad. Freud y Adler sostienen sólo un punto de vista individual (sexualidad, anhelo de poder) frente al todo. La teoría de estos autores distorsiona el poderoso sentido de la totalidad hasta la necedad y la belleza propia de la totalidad hasta el ridículo". Para subrayar su distanciamiento con respecto a estos dos autores, Jung afirma que él "nunca pudo conformarse con estas posiciones enemigas de la vida". El doctor Weizsaecker le agradeció en especial esta aclaración, y afirmó que "precisamente esta respuesta sería para muchos una liberación".


Jung acentuó, de nuevo, la ventaja de su psicología sobre cualquier otra teoría. Ella no sólo está en situación de explicar los acontecimientos políticos en Alemania, sino también los cambios paralelos que en el arte y en la filosofía ocurrían en ese tiempo.


Tres años más tarde, en 1936, Jung publicó su famoso Himno a Wotan, el antiguo dios germano de las tormentas y del rayo. Esta divinidad es quien, desde el inicio de los tiempos, escondido en el alma alemana, desencadena las pasiones y el ansia de lucha. Para Jung, "el dios de los alemanes" explica más el nacionalsocialismo que los factores económicos, políticos y psicológicos.


En 1939, Jung concedió una entrevista al periodista norteamericano H. R. Knickerbocher en Zurich. En ese año, la política agresiva de los nazis estaba a la vista de todos: Austria, la ciudad de Dánzig, en Polonia, y la región de los sudetes, en Checoslovaquia, habían sido "anexadas" al tercer reich. La persecución de los judíos era entonces brutal y evidente. La Noche de los Cristales Rotos, en que las casas y negocios de los judíos habían sido apedreados o saqueados, había sucedido en noviembre de 1938. Nadie podía ignorar lo que estaba ocurriendo.


Jung, que entonces tenía sesenta y tres años, afirmó que "la mirada soñadora" de Hitler, "el rasgo más prominente de su fisonomía", lo había impresionado. "En sus ojos -decía- se encuentra la mirada de un vidente. Hitler es el altavoz que amplifica el murmullo inaudible del alma alemana". Él "se deja tocar por su inconsciente". Para Jung, el Führer es "como un hombre que atento escucha una corriente de inspiraciones, de cuya fuente escondida sale una vocecita y que conforme a ella actúa". "Hitler escucha y obedece" pues, según Jung, "el verdadero Führer siempre es dirigido".


En esta entrevista, Jung no sólo expresó su admiración por Hitler, sino que refirió también su simpatía por Mussolini. En comparación con Hitler, quien es "chamán, mitad dios, mito", Mussolini "es un hombre". Jung afirmaba haber descubierto en el dictador italiano "determinado corte de un hombre auténtico que dispone para ciertas cosas de muy buen gusto". Eran muestras de este "buen gusto" el hecho de que Mussolini haya tolerado al rey de Italia en su puesto y que él mismo se hiciera llamar "Duce" y no "Doge", como en la antigua Venecia.


Jung confesó al periodista norteamericano que después de haber experimentado "la gran felicidad de encontrarse a sólo unos pasos del Duche y del Führer" en un desfile militar en Berlín, se sintió un poco decepcionado por la seria actitud mostrada por Hitler. La emocionalidad del fascista Mussolini, por el contrario, le encantó. Jung admitió haber compartido con él su entusiasmo por el paso de punta en la marcha militar. "Frente a este paso -relata- Mussolini aplaudió con alegría; estaba tan contento como un niño pequeño en el circo".


Mientras Jung trataba de hacerse notar en los círculos nazis revistiendo la ideología nacionalsocialista de psicología profunda y justificando psicológicamente el racismo, Freud, su maestro y amigo paternal durante más de ocho años, tuvo que abandonar Viena y exiliarse, junto con su familia, en Londres. A los ochenta y dos años, no le fue fácil abandonar la ciudad en la que había vivido casi toda su vida. Pese a los esfuerzos de Freud por salvar la vida de sus cuatro hermanas, éstas fueron asesinadas en los campos de concentración de Auschwitz y de Thereseinstadt. Según un testigo que sobrevivió al holocausto, una de ellas, antes de entrar a la cámara de gas, gritaba: "Aquí hay un error, yo soy la hermana de Sigmund Freud".


A diferencia de sus seguidores, que aún hoy se empeñan en reprimir o ignorar las simpatías de su maestro por el nacionalsocialismo, Jung admitió haber cometido un error. Después de finalizar la guerra, en 1946, Leo Baeck, profesor de historia de la religión y representante de la comunidad judía, aceptó, aunque no de muy buena gana, conversar con Jung. Este rabino, así como Ernst Bloch, Thomas Mann, Erich Fromm y Herbert Marcuse, entre otros, había criticado con dureza el apoyo que Jung brindó públicamente al nacionalsocialismo y su pretensión de legitimar mediante la psicología el dominio nazi. En esta entrevista, Jung intentó defenderse y, aunque trató de transferir la culpa a los alemanes y su patología, reconoció "haber resbalado".


Sin embargo, hasta su muerte, ocurrida en 1961, Jung no logró distanciarse de su producción ideológica de los años treinta ni analizar las coincidencias entre sus ideas y la propaganda nazi. Esta tarea está aún por hacerse.

jueves, 24 de diciembre de 2009

domingo, 13 de diciembre de 2009

sábado, 12 de diciembre de 2009

Madre e hijo.


tymek&dana 6, originalmente cargada por ALphotography.

¿Y cómo no iba a ser universal el Complejo de Edipo?

martes, 8 de diciembre de 2009

Aldous Huxley entrevistado en 1958.



Perdida por ahí encontré esta entrevista para la televisión que concedió Huxley en 1958, no deja de ser interesante su punto de vista sobre la importancia de los medios electrónicos y sus malos usos, su apreciación de la crisis ecológica a la que nos enfrentamos, los problemas de la sobrepoblación a los que él daba una importancia capital. Suena hoy un poco fuera de moda su temor por el comunismo y la carrera armamentista (aún no superada del todo), pero hay que admitir que en muchas cosas ha sido un visionario además de un magnífico escritor... yo lo leí casi todo muy joven, aún tengo en mi memoria sus novelas, sus ensayos, sus personajes inolvidables y algunas de sus reflexiones.

Nueva habitante de la casa...



¿Será que pueda llamarse a esto: Demanda de amor?

jueves, 3 de diciembre de 2009

Judith Miller. Entrevista a El Clarín.


"Cuando se echa el síntoma por la puerta vuelve por la ventana"

00:00 Entrevista Héctor Pavón.

La hija de Lacan, filósofa y presidenta de la Fundación del Campo Freudiano, sostuvo la vigencia absoluta del psicoanálisis. Y dijo que su padre ya predijo en 1973 la crisis financiera actual.
Por: Héctor Pavón

Es difícil saber lo que es un padre y también lo que es una madre..." Dice una intrigante Judith Miller, hija de Jacques Lacan, esposa de Jacques Alain Miller. Pero no se refiere a la pesada herencia psicoanalítica de su padre sino que las palabras surgen ante la pregunta sobre la paternidad que ostentan presidentes como Sarkozy y los Kirchner en países donde el psicoanálisis es una característica constitutiva de sus identidades. Judith Miller vino a Buenos Aires al XVI Encuentro Internacional del Campo Freudiano y al Encuentro Americano de Psicoanálisis Aplicado de Orientación Lacaniana, organizados por la EOL. En el octavo piso del hotel Plaza, Judith acomoda su elegancia parisina y habla de su padre, la persona a la que le debe tantos agradecimientos como reproches.

Han pasado 28 años de la muerte de Jacques Lacan. ¿Cómo ha envejecido su obra psicoanalítica? ¿Siguen vigentes sus palabras?

No entiendo. No puedo entender su pregunta porque todo esto tiene tanta actualidad, no sólo para mí, sino para cada persona. Cuando veo el esfuerzo que tenemos que hacer aún hoy para entender que Lacan en 1973 ya hablaba de la crisis que vivimos hoy y ver que eso no fue una profecía. El ha entendido la lógica del capitalismo. Hoy estamos sorprendidos por la crisis, pero Lacan dijo que no podía ser evitada: "hay un cambio del capitalismo que conduce a una reedición de sí mismo a través de una actividad que no tiene nada que ver con el desarrollo de un historial que será puramente financiero". Y concluía diciendo que eso iba a tener un efecto. Yo no podía entender cuando él decía que "somos todos proletarios". Yo no soy proletaria, soy parte de la burguesía. Pero tenía razón, hay una precarización general, mundial, de cada uno, que corresponde al desarrollo actual del capitalismo y que él ha entendido hace más de 40 años.

¿Y cómo se prepara al analista de hoy frente a esta precarización?

Es difícil. No formo parte de los que tienen que hacer eso, pero los analistas lacanianos tienen que inventar, recibir las sorpresas que puedan aparecer en la clínica de hoy. Eso no es nuevo, Freud ya había dicho que el psicoanálisis marcha con el mundo; y Freud en sí mismo ha visto que por ejemplo la histeria, desde que el psicoanálisis empezó a ser practicado, ha cambiado. Cada histérica, a partir del momento que hay un vínculo analítico, encuentra otras vías para resolver su pregunta, su enigma. Lacan decía en chiste que la histérica es histórica. El chiste juega con las coincidencias. La novedad permanente es la enseñanza de Lacan. Pero no quiero que sea equivalente a decir tenemos únicamente a la enseñanza de Lacan y no tenemos que hacer nada más que repetir lo que él ha dicho. Los analistas y la gente que trabajan con ellos, los analizantes, particularmente, me parece, participan de una búsqueda al nivel clínico, de la doctrina analítica, a cada nivel que hace parte de las luces lacanianas.

Usted se refería a las sorpresas que llegan al diván y para las que tienen que prepararse los analistas. ¿Cuáles serían?

La definición de una sorpresa es que es imprevisible. La profesión necesita una formación larga, amplia, intensa, profunda, que a la vez implica que los analistas siguen sabiendo que tienen que no saber. Y saben que ellos no saben lo que van a encontrar, ahí está la sorpresa. No es fácil eso, porque hay que ser uno mismo, muy bien analizado, quizás reanalizado, para mantener esta disponibilidad, esta capacidad de aprender una nueva cosa. Lo he visto con mis ojos en mi propia familia, no sólo con mi padre, también con otros analistas que estaban muy viejos, muy cansados, y que han seguido trabajando hasta el último día porque estaban de pie. También por mi padre: Lacan ha trabajado hasta el último día.

Y qué hace un analista cuando en su consultorio llega un empleado de Telecom donde se han suicidado 26 personas?

Pienso que constituyen una epidemia de suicidios los de France Telecom. Encarna lo que Lacan llamaba la precarización generalizada de cada uno en el momento de la historia humana que conocemos, en la cultura globalizada. Aunque tenemos el progreso de las tecnologías, el desarrollo de la ciencia, el malestar de la cultura persiste. Quizás porque tenemos todo eso, el malestar sigue, no hay liberación. Hay consecuencias también de lo que se llama el progreso, y es por eso que Lacan no se decía progresista y Freud tampoco. Pienso que el malestar está en el corazón del hecho de que estamos condenados a ser humanos.

¿Este momento de crisis general repercute también de modo singular en la consulta al analista?

Es evidente. Creo que fue así en cada época, no hay tantos períodos que hayan separado las épocas de la historia freudiana, pero creo que la Primera Guerra fue un momento importante para la obra de Freud. La Segunda Guerra también fue muy importante y Freud había previsto todo el horror que iba a producirse, en su obra de 1920 La psicología de las masas. Él había hablado de los que sería el fascismo antes de que se produjera.

Se repiten las voces que aseguran que los jóvenes latinoamericanos no pueden avizorar el futuro... ¿El psicoanálisis piensa en el futuro?

En primer lugar no conozco ninguna persona que no esté pensándose a sí misma en el futuro. Ahora, quizás un niño que no sabe cuál será su propio futuro, eso es diferente. Hay una angustia especial. Hoy los jóvenes conocen esta angustia. Quizás ellos no pueden decirla, pero tienen esta angustia. Es importante permitir a cada uno acercarse para ver de qué se trata esa angustia. Pero no podemos decir que ellos no tengan la dimensión del porvenir. Es una paradoja del capitalismo. Hoy, cuando el capitalismo trabaja cada día más sobre el tema de la seguridad, la inseguridad aumenta. Y de una cierta manera la infelicidad del capitalismo es que cuando empieza a trabajar sobre un punto para suprimirlo, lo refuerza. Es así para la exclusión, la segregación, todos los medios que se toma en el cuadro del capitalismo refuerzan la segregación. Y la precariedad aumenta en la medida que aumenta la seguridad, la promesa de seguridad. Pero pensar una vida sin seguridad, es pensar la vida como la muerte. Y, estar muerto para vivir bien es una paradoja también.

Existen terapias como las de las neurociencias que proponen tratamientos acotados. ¿Qué respuesta tiene el psicoanálisis ante el pedido de terapias breves?

Las neurociencias proponen tratamientos más breves, más cortos. Es verdad que el efecto de un análisis no es de normalizar a nadie. Un análisis saca a la luz la singularidad de la persona que ha consultado. Es muy difícil saber quién soy yo. Una experiencia analítica permite ubicar cuál es mi deseo; si quiero lo que deseo. Es decir ubicar la división que cada uno tiene. Eso toma tiempo, es completamente antipático al apuro contemporáneo. Queremos ahora, inmediatamente lo que esperamos y es difícil de no ceder a este apuro. Pero el psicoanálisis no puede ceder a eso. Es una trampa. Cuando se echa el síntoma por la puerta, vuelve a entrar por la ventana. Ese es un principio fundamental del funcionamiento de la repetición.
Tomado de:
http://www.clarin.com/diario/2009/11/29/sociedad/s-02051171.htm

domingo, 29 de noviembre de 2009

SECTOR 9: Xenofobia y racismo en un futuro no imposible.

District 9 (Neill Blomkamp, Nueva Zelanda 2009)

Los cortos prometían una buena película de science fiction, entretenida y con ciertos toques de originalidad. El apoyo para la producción por parte de Peter Jackson, era una recomendación importante, a pesar de que el director se trataba de un desconocido nacido en Sudáfrica.

La verdad, es que para mí fue una verdadera sorpresa encontrarme con este filme, que resultó ser el mejor de science fiction que he visto desde el Quinto Elemento (1997), o The Matrix (1999), y a la altura de clásicos extraordinarios como The thing from Another World (1951), The day the Earth stood still (1951), o Blade Runner (1982), destinada a ponerse al lado de estas películas, como una obra de arte extraordinaria, con un discurso filosófico y político pasmoso que ofrecer, además de diversión.

Me emocionó mucho que aún haya nuevos directores, como éste de apenas 33 años, con ingenio e inventiva, que saben afrontar las dificultades que suponen los costos de producción limitados en un gran proyecto como lo es District 9, y que haya también personas como Jackson que estén dispuestos a apoyar a los jóvenes aún en contra de los obstáculos de una industria complicada que antepone siempre las ganancias económicas al arte.

Al parecer el proyecto original, era conseguir el financiamiento de la franquicia del juego Halo, para producir la primera película del director Blomkamp, pero de alguna manera el asunto no prosperó y el proyecto alternativo que Jackson apoyó sin restricciones, fue precisamente la película de la que hoy hablamos, con un presupuesto de 30 millones. Puede parecer mucho para nuestros estándares, pero si tomamos en cuenta que otras películas de science fiction estrenadas este año costaron considerablemente más (Surrogates 80 millones, Terminator 4 nada más que 200 millones y la inútil nueva versión de The day the Earth stood still 80 millones de U.S. dollars), sin convencernos del todo… Surrogates estuvo a punto de ser una buena película por el guión tan original, pero necesitaba otro director, Michael Rennie como Klaatu era insustituible… tendremos que aplaudir abiertamente a District 9 y darle la mayor de las calificaciones posibles.

La película basada en un corto extraordinario de 6 minutos del mismo director Alive en Joburg (2005) invierte el argumento natural de las películas de science fiction, al contar una historia en la que los aliens se convierten en los seres perseguidos, discriminados y atormentados por los humanos, en un movimiento social discriminatorio que combina racismo y xenofobia. Viendo el corto, uno puede darse cuenta de que muchas de las ideas estaban ahí esperando por una oportunidad de desarrollarse y hacer la gran película que finalmente llega a la pantalla grande.

La historia parece simple. Hace 30 años llegó una nave espacial alien y se posó sobre Johannesburgo, fue investigada por los humanos y en ella se encontraron desnutridos, hambrientos y enfermos a los langostinos (cómo se les llamará despectivamente), que fueron bajados a tierra, primero atendidos con la habitual politiquería hipócrita de los buenos anfitriones y luego marginados, arrumbados en una ciudad perdida, en una favela dónde comparten su suerte con otros marginados que son prácticamente delincuentes: los nigerianos.

Destaca que son manejados, no ya por el gobierno, o las Naciones Unidas, cómo sucedía en el corto de 2005, sino por una empresa privada (MVU) que ahora se hace cargo de la seguridad y cuyo principal interés es apoderarse a cualquier costo y sin ningún freno moral de la tecnología alienígena. El orbe del futuro es un mundo cruel, aún lleno de pobres, de policías y soldados mercenarios despiadados que a la menor provocación usan su entrenamiento para la crueldad y el terror. Tras de muchos años de no lograr su objetivo, los empresarios deciden moverlos, para llevarlos a otro lugar mucho peor, que suponemos puede ser un campo de concentración y exterminio como los que usaron los nazis al aplicar la solución final.

El encargado de la operación, es el yerno (Wikus Van De Merwe) de un alto ejecutivo de MNU, escogido sin que del todo sepamos, si se debe a razones de favoritismo o simplemente de encontrar un responsable fácil de culpar si fracasa la maniobra. Su servilismo a la compañía es evidente, pero también se muestra su deseo de realizar sin violencia la operación, en contra de los soldados destacados que están en el campo.

Los aliens deben ser desalojados y firmar su acuerdo a cambio de una lata de comida de gato o simplemente notificados en un simulacro legal que sólo busca justificar un acto a todas luces injusto. No tienen ya armas los extranjeros para defenderse, porque se las han confiscado o han tenido que venderlas a los nigerianos para sobrevivir todos estos años. La película está contada al principio en un tono semidocumental que hace las escenas no muy pulidas a propósito y que juega con la interiorización en el problema por parte de un grupo de reporteros, tomando como base entrevistas a científicos, compañeros de trabajo de la empresa, historiadores, sociólogos, habitantes de Johannesburgo, y tomas en el campo del Sector 9, también… escenas de la familia Van De Merwe.

En el curso de la maniobra Wikus topa con unos aliens, más inteligentes que los demás que son considerados idiotas, han decantado y producido un líquido que serviría de combustible para una embarcación comando que serviría de centro control a la nave nodriza, permitiéndoles regresar a su casa. Puede uno imaginar que sería lo lógico si mandásemos una nave espacial a otra galaxia, la mayoría de los astronautas serían obreros que no sabrían componer la astronave, tal y cómo usted o yo no sabemos arreglar el radiador del auto.

Al tratar de desalojarlos, se enfrenta a uno de ellos y luego se encuentra con el cilindro que contiene ese carburante biológico que se dispara de alguna manera, produciendo una reacción que le llevará a transformar en corto tiempo su cuerpo en una mezcla biológica entre humano y alien.

Al ser descubierto por sus jefes y compañeros, se le traslada a un lugar secreto dónde se realizan experimentos estilo Mengele, que no tienen otro propósito que encontrar el secreto del uso de sus armas, escondido todos estos años. Al parecer sus armas sólo pueden ser disparadas por el ADN vivo de los aliens y ellos se han negado a usarlas en un arranque ético del que los humanos carecen. Los científicos laboran afanosamente como viles esbirros del patrón, al estilo que Wernher Von Braun, Walter Schreiber, o Hans Ziegler trabajaron primero para los nazis y luego para los norteamericanos, en ese laboratorio secreto en el que se acuerda hacer pedazos a Wikus con la anuencia de su suegro. Los nigerianos que parecen salvajes sin orden, quieren en realidad obtener el mismo fin que los científicos pero a través de la magia. Difieren en sus métodos pero su meta es la misma, controlar las armas y dominar la fuerza que ellas acarrearán.

Se descubren los peligros de dejar en manos de las empresas trasnacionales el interés público, al estilo que hoy estilan gobiernos como el mexicano, y el engaño político de los acosadores humanos que demuestran ser menos compasivos que los aliens, quienes se muestran ingenuos y hasta estúpidos en relación con la malevolencia de los terrestres.

Los humanos son mentirosos, brutales, sanguinarios, desalmados. Sobreponen a la obtención del poder y el éxito económico, cualquier consideración.

El padre miente a la hija, los medios a la población, el gobierno a sus ciudadanos. Nadie puede llegar a saber la verdad en este embrollo y Wikus, se alía con el alienígena nombrado por el humano y más que humano nombre de Christopher, para recuperar el cilindro e intentar volver a su estado normal. Sharlto Copley que por primera vez actúa, se encuentra no sólo convincente sino perfecto en el papel de un hombre que va descubriendo la porquería en que ha estado metido y la inhumanidad de sus empleadores, compañeros y familiares, incluso es acusado de haber sido contagiado de un virus que provocó su mutación al tener comercio sexual con alienígenas.

Sobre la marcha, rescatan el combustible extraño, pero el cambio deberá ser pospuesto a fin de que el alien ayude a sus semejantes. La noticia disgusta al mestizo y en medio del conflicto son capturados por los soldados. Después, Wikus pasa a mano de los nigerianos, siendo ayudado por una armadura y Cyberobot manejado por el hijo de Christopher.

Al final, de pronto, Wikus se encontrará ayudando a los aliens sin que sea por razones del todo personales o de mutación biológica, sino por una identificación humanitaria y de justicia con el desposeído, el alien proletario, el descalzo marginado, la víctima de la injusticia. La conclusión es sorprendente y tierna, deja algo para los humanos pero no demasiado.

La película magnífica, expresa que un langostino puede tener más humanidad que un terrícola al servicio de los intereses capitalistas. Nos muestra en escenarios reales que auténticamente han sido usados por marginados, el grado de desvergüenza al que pueden arribar los poderosos frente al desamparo de los desprotegidos. Al parecer gran parte del argumento fue inspirado por la infancia del director ocurrida en Sudáfrica durante la política del apartheid, pero a mí particularmente me recordó la triste situación de los kurdos, y sobre todo de los palestinos que viven hacinados en su propia tierra y expuestos a las agresiones y caprichos del criminal e injusto Estado de Israel.

¡Qué gran película! Deseamos ver más de este increíblemente talentoso director en el futuro.

martes, 24 de noviembre de 2009

Veracruz: Ley antiaborto aprobada.

Hasta hace 6 días, el Estado de Veracruz, preveía en su Código Penal, sanciones económicas y privativas a las mujeres que se provocasen el aborto y a quienes lo practicaran. La legislación imponía multa de seis meses a cuatro años de prisión y hasta 75 días de salario mínimo. Establecía que no se penalizaría el aborto que fuese causado por imprevisión de la mujer embarazada; o el embarazo fuese resultado de una violación o de una inseminación artificial no consentida, siempre que se practicase dentro de los 90 días de gestación.

También, que la mujer embarazada en peligro de muerte a juicio de un médico que la asista, podría abortar, agregándose siempre la opinión de otro facultativo, y considerando que no hubiese un riesgo adicional para ella.

Pero los diputados de la LXI legislatura del congreso de Veracruz, sin una discusión social amplia ni la mínima consulta a las mujeres, acaban de aprobar la penalización del aborto así nomás, promoviendo modificaciones al artículo 4 constitucional de este Estado.

Con el fin supuesto de disminuir las sanciones contra las mujeres, se establece que a la mujer que provoque o consienta un aborto, se le impondrá un “tratamiento médico integral” provisto por el estado y multa de 75 días de salario mínimo, dispensándoseles de la pena de prisión. En el caso de reincidencia, se aplicará pena privativa de libertad de uno a cuatro años de cárcel y multa de 100 días de salario mínimo. A la persona que haga abortar a la mujer con su consentimiento, se le impondrán de cuatro a siete años de prisión y multa de hasta 75 días de salario.

También a última hora, se modificó el artículo 150 del Código Penal de Veracruz, obligando al Estado a dar tratamiento médico y psicológico a las mujeres que aborten, aunque de reincidir, se les aplicarán penas de uno a cuatro años de cárcel. Mejor hubieran dejado la ley cómo estaba... ¿no tienen nada qué hacer más importante?

La aprobación se llevó a cabo entre protestas de mujeres manifestantes en contra de la ley antiaborto y acarreadas provida que los mismos legisladores convocaron en su apoyo cómo se estila en la política mexicana.

Se pretende también que el Congreso turne a la legislatura, reformar los artículos 1 y 4 de la Constitución federal para reconocer los derechos de los nonatos. El Estado garantizaría el derecho a la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural, como valor primordial que sustenta el ejercicio de los demás derechos del individuo (¡Cuánta palabra vacía!). La ley − según esto − establecerá los casos de excepción (¿?). La modificación obtuvo 39 votos de PRI y PAN, contra seis sufragios de los partidos de la Revolución Democrática, Convergencia, del Trabajo y de la priísta Dalia Pérez Castañeda.

Así, Veracruz se convierte en el decimoséptimo estado de nuestro País, que en un afán de retroceso social y haciendo caso omiso de la laicidad supuesta del Estado Mexicano, concede a un óvulo fecundado, las garantías legales de una persona.

Se siguen así, las políticas religiosas de la empresa católica, las componendas políticas detrás de las cortinas entre los dos gigantes electorales y no la evaluación científica o la búsqueda de una discusión amplia en todos los sectores de la sociedad. Sin consultar más que a su confesor privado, los legisladores priístas y panistas demuestran que no tienen muchas diferencias en su criterio moral o político, y que siguen básicamente los mismos objetivos, no constituyendo una verdadera alternativa en sus proyectos de gobierno.

Incluso, Santo Tomás en la Suma Teológica, siguiendo la teoría de la evolución del alma de Aristóteles consideró que un embrión es un alma exclusivamente sensitiva que luego sería más perfecta: sensitiva e intelectiva. O sea: "En la generación del hombre, lo primero es lo vivo, luego el animal, y por último el hombre" (Suma Teológica II-2 q64 a1), lo que significaría que un óvulo fecundado no es realmente un ser humano.

Llama la atención que los católicos antiabortistas, no consideren el daño que puede causar a un chico que no haya deseo de por medio y que esa situación pueda llevarlo a la psicosis u otras patologías severas del desarrollo mental. El deseo de la Madre lo es todo sobre el niño al principio, y si no existe esto, mejor debiera evitarse el suceso, para no condenar a la infelicidad a la madre y a su producto. Quienes defienden la vida del feto sin más, no tienen que cargar con el peso que representa arrastrar a un hijo no deseado a lo largo de la vida, o sufrir las agresiones constantes de un padre al que no puede complacerse de ningún modo.

Por supuesto, a los devotos cristianos no importa, pues su punto de vista religioso, considera que un hijo y la vida en general son producto de un destino determinado por un Dios omnipotente, que concede poco espacio a la libertad humana, que cuando se usa, aparentemente no se sabe utilizar. No voy a discutir demasiado sobre este punto, tengo amigos católicos y ellos sabrán cómo arreglan su vida, lo que no puede hacerse de ninguna manera, es imponerse un punto de vista particular al universo común de la población. En este país no sólo hay católicos o cristianos, hay personas con otras creencias y/o ninguna creencia, deberían respetarse las opiniones de todos y la elección particular de cada mujer para determinar su vida.

Lo único que habrá de suceder, es lo que ya venía sucediendo, las mujeres que tengan dinero para abortar lo seguirán haciendo en clínicas privadas, poniendo en riesgo parcial su salud al acudir a lugares clandestinos, sintiéndose culpables y siendo señaladas por la sociedad. Las que no tengan dinero, estarán expuestas todavía a más peligro, usando lo que tengan a mano y siendo pasibles de ser llevadas a juicio por el “delito cometido”.

La nueva pena, que aparentemente tendería a disminuir la condena al aborto, es verdaderamente escandalosa en un punto en específico, pues ahora considera a una mujer que quiere controlar su capacidad reproductiva como una enferma mental, digna de tratamiento psicológico. Más todavía, quiere convertir al psicólogo en cómplice de la medida, al empujarlo a adoptar el papel de corrector social o pedagogo retrógrado.

Sabemos desde el psicoanálisis la importancia de la demanda de cura en cualquier tratamiento, en este caso, la demanda de cura no provendría del paciente, sino del Estado que consideraría fuera de sus facultades mentales, loca, a la mujer que haya sido descubierta en ese predicamento. Así se invierte, se subvierte la demanda, convirtiendo el tratamiento psicoterapéutico en parte de un castigo. Equiparando a la mujer con el pedófilo, el psicópata o el criminal en serie.

¿Cómo podría funcionar así un tratamiento? ¿Qué opinan de esto, las asociaciones de psicólogos y psicoterapeutas, de psicoanalistas? ¿Será éste un tema de cavilación en las escuelas de psicología? ¿Formará este fenómeno parte de la reflexión de los discursos de los mercados o del Amo? Estaré pendiente de su respuesta o de su silencio...

No sé que piensen mis colegas, pero personalmente prefiero no callarme, y creo que deben negarse a atender a un paciente en estas circunstancias. Sería no sólo obsceno y deshonesto, sino antiético. Sé que hay escasez de trabajo, pero hacer una psicoterapia en esas circunstancias es convertirse en agente represivo del estado y delegado de una moral rancia que nada tiene que hacer en este nuevo siglo.

No solamente no se consultó a las mujeres sobre su opinión, sino en este caso se involucra la ética profesional de un especialista en una labor violenta y cruel, al servicio de los principios religiosos de un sector de la población y/o unos cuántos políticos conservadores que no saben para nada, respetar al prójimo cómo tanto predican.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Visita a Monterrey, Nuevo León.



Muy grata e interesante, la visita que realizé a Monterrey N.L. - por primera vez - invitado por el grupo interdisciplinario ReDes y la Facultad de Psicología de la UANL. Tuve oportunidad de conocer esa gran ciudad de aproximadamente 6 millones de habitantes y mis amigos Ara Franco y Rodolfo Álvarez del Castillo (toda una institución en el psicoanálisis) me llevaron a conocer algunos puntos importantes de la ciudad.
Fue gratísimo para mí encontrarme con Rodolfo después de tantas "cartas apasionadas", y compartir con él noticias, chismes, impresiones y demás.
Monterrey es "la más norteamericana de las ciudades mexicanas", llena de centros comerciales, amplísimas calles, impresionantes museos, y mucha actividad industrial, cultural. Me llamó la atención, eso sí, que en el noticiero se diese el clima en grados farenheit...
Se ve que circula dinero... visite "la colonia", así nomás se dice por allá.

Me impresionó el gran interés de los estudiantes por el psicoanálisis dentro de la Universidad y las ganas de trabajar del subdirector de Investigaciones el Dr. Manuel Muñiz, con quien compartimos, a pesar de la distancia, muchos maestros.
El seminario sobre Clínica del Acting Out, parece que interesó. Les agradezco a todos los amigos allá, que hicieron posible mi visita.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Cinema a la carta...



El gran Big Bozz... me ha enviado algunos vínculos que pueden interesarles de dónde se pueden extraer, bajar, ver... películas y documentales clásicos e importantes. Les paso la lista cómo va:

http://www.archive.org/details/feature_films
http://www.bodocus.com/
http://www.classiccinemaonline.com/1/index.php
http://www.documentary-film.net/search/video-listings.php?e=224
http://www.europafilmtreasures.eu/
http://www.freedocumentaries.org/index.php
http://www.documentary-log.com/
http://resources.ushmm.org/film/search/simple_search.php?Query=Auschwitz

De Spinoza al postestructuralismo.

Un esquema interesante sobre las líneas de pensamiento desde Spinoza hasta el Postestructuralimo, las líneas azules indicarían los niveles de importancia de la relación.
Tomado del BLOG SUBJECT A allí encontrarán otro esquema, no totalmente explícito de la relación entre el cibernauta y el blogonauta.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Sobre el cuidado: entre filosofía y medicina.

Artículo: MONTOYA VARGAS, Carolina Andrea. On caring: between medicine and philosophy. rev.colomb.psiquiatr. [online]. Oct./Dec. 2006, vol.35, no.4 [cited 01 November 2009], p.570-582. Available from World Wide Web: . ISSN 0034-7450.


Filósofa y docente de la Pontificia Universidad Javeriana. Investigadora, Línea de Dolor, grupo Neuros, Universidad del Rosario.

Correspondencia Carolina Andrea Montoya Vargas, Grupo Neuros Facultad de Medicina, Universidad del Rosario. Calle 63D No. 24-31 Bogotá, Colombia. carandream@yahoo.com

Resumen

La filosofía vela por las almas. Velar por el alma con intenso y asiduo cuidado es lo propio del filósofo; por lo tanto, el verdadero nombre del filósofo es terapeuta. Su saber parte de que hay que consumar la vida antes de la muerte, lograr la saciedad completa de sí. Esta razón nos impulsa a meditar. El cuidado de cada uno es una obligación permanente que debe extenderse durante toda la vida, ya que su forma fundamental es el conocimiento de sí mismo. Tanto para los griegos como para los romanos, el cuidado designa un conjunto de procedimientos, cuyo fin es vida y la acción de la verdad.

Palabras clave: medicina, filosofía, autocuidado.
On caring: between medicine and philosophy

Abstract

Philosophy seeks the health of the soul. To look after the soul with intense and constant care is what philosopher does; therefore, the true name of philosopher is therapist. In the origin if his knowledge lays the fact that life has to be completed before death; the self has to be fully satisfied before its end. This is the reason that drives us towards meditation. Care of the self is a permanent duty that has to last our entire life, because its essential form is the knowledge of the self. Thus, for both Greeks and Romans, the self means a set of methods whose purpose is life and the exercise of truth.

Key words: Medicine, philosophy, self care.

Para leer todo el artículo:
http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/806/80635409.pdf

sábado, 31 de octubre de 2009

The shadow of the vampire.

Mi recomendación para este Hallowen:

El góber Photoshop...

El gobernador de Campeche Fernando Ortega, presente gracias a la magia de la tecnología, en los eventos más importantes del país. Aquí tenemos el antes y después del photoshop en una foto del reciente encuentro entre los mandatarios de México y Guatemala.

viernes, 30 de octubre de 2009

¿El PRI decide abstenerse de votar por el aumento del IVA al 16 %?

¿Por qué abstenerse? ¿Para que sea el PAN quién pague el costo político del alza de un impuesto que ya habían votado a favor? Y que ahora el PAN dice que ellos habían propuesto. Los electores no son tan estúpidos señores políticos... están cansados de sus mañas y sus enjuages.
¿Por qué son tan cobardes? ¿Por qué no votan en contra del impuesto? ¿No llegaron a ningún acuerdo conveniente con sus colegas de Acción Nacional?
Si a muchos ya se le olvidó... a mí no... vivimos casi 70 años de priísmo, abusos, robo, corrupción... no hay ninguna diferencia escencial entre los dos partidos.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Seminario ACTING OUT. Julio Ortega en Monterrey

Invita al seminario-taller en Monterrey N. L. sobre:

"Psicoanálisis del Acting Out (Lógica de la Transferencia viva)"
Impartido por Julio Ortega Bobadilla (Psicoanalista)
Dirigido a terapeutas, psicólogos, psicoanalistas y profesionistas interesados



CONTENIDOS

− En busca del Minotauro: El concepto en Freud.
− Versiones y diversiones.
− La traducción: ¿El acting out es un acting out?
− Fantasía y realidad: Algunas cuestiones metapsicológicas.
− Pasaje al acto y acting out.
− Acto analítico y cura analítica.

Fecha: Viernes 20 de Noviembre 18 a 21 hrs. Sábado 21 de Noviembre 9:30 a 15 hrs.
Sede: Hidalgo 2326 consultorio 1, Col. Obispado
Informes:
Redes 81148845
Araceli Franco 81148844
Graciela Oliveto 13678076
Mauricio Gómez 15122237

redes.interdisciplina@gmail.com

Inscripciones: 19 de Octubre al 19 de Noviembre
Cuota de recuperación: $500 Cupo limitado.

CURRICULUM
JULIO ORTEGA BOBADILLA

Psicólogo por la UNAM.
Certificado de Estudios de Maestría en Teoría Psicoanalítica CIEP.
Maestría en Filosofía en la Universidad Veracruzana.
Estudios Doctorado en Filosofía en el CIDHEM.
Pertenece a la tercera generación de psicoanalistas por su relación cercana a Marie Langer.
Realizó su formación con maestros como N. Braunstein, M. Matrajt, M. Pasternac, J. Perrés y J.C. Plá.
Trabajó para la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, tanto en la Escuela de Estudios Profesionales Aragón (ENEP); como en Ciudad Universitaria (UNAM) durante casi 15 años.
Fue profesor de la UPN. Cd. de México.
Es profesor investigador del Instituto de Investigaciones Psicológicas de la Universidad Veracruzana.
Imparte clases en la Facultad de Filosofía y Psicología (dio clases en la F. de Letras) de la misma institución. Ha dado clases y seminarios para el CPM y la APM, entre otras instituciones. Ha participado en múltiples eventos académicos y científicos.
Miembro del consejo de redacción de Acheronta.com por 3 años.
Actualmente director de la revista virtual Carta Psicoanalítica (http://www.cartapsi.org/)
Tiene más de 50 publicaciones científicas y sociales nacionales e internacionales en su haber.

Medidas político económicas en Alemania

Ésta es una imagen que viene en la portada del el diario español El País del domingo 28... en ella la recién electa Angela Merkel anunció como medida para combatir la crisis económica ¡un recorte de impuestos por 24,000 millones de euros hasta 2013!
O ellos lo están haciendo muy mal o el gobierno de Calderón está muy equivocado con el alza de impuestos que están tratando de llevar a punto... ya por lo pronto, se ha subido el impuesto de alcohol, tabaco y juegos de azar.
Ni siquiera dejan lugar a ponerse una borrachera decente para olvidar que el país se está llendo al car%6%

domingo, 25 de octubre de 2009

Poética y psicoanálisis... presentación libro Rosario Herrera.

¿Cómo hacer una presentación de un libro?

Es una pregunta difícil de contestar, sobre todo si se trata del texto de una amiga querida de muchos años y con la que he estado en contacto afectivo de una manera u otra a través del tiempo.

Diré algunas palabras sobre su persona: Luz María del Rosario Herrera Guido nació en el DF y es Licenciada en Filosofía (UMSNH), Maestra en Psicología en la Universidad Autónoma de Querétaro, Doctora en Filosofía por la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid (UNED), Doctora en Psicoanálisis en el Centro de Investigaciones y Estudios Psicoanalíticos de México. Es integrante de la Asociación Internacional de Estética, la Asociación Internacional de Ética, la Asociación Filosófica de México, Miembro Honorario del Círculo Psicoanalítico Mexicano y Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SIN, Nivel I), del CONACYT, perfil PROMEP (2003-2009). Desde 1974 hasta la fecha labora como Profesora de tiempo completo en la UMSNH, durante 1992-1996 fue Directora de la Facultad de Filosofía y tuvo a su cargo la coordinación general de publicaciones y la dirección de la Revista Devenires, dentro de la Facultad de Filosofía de la UMSNH.
Ha participado como conferencista magistral y ponente en eventos nacionales e internacionales (Buenos Aires, Perú, Colombia, Chile, Brasil, Costa Rica, Madrid, Morelia, Guadalajara, México, San Cristóbal de las Casas, Querétaro, La Paz, Baja California, Chihuahua).

Su nuevo libro es fiel a los temas que ella trabaja: filosofía y psicoanálisis, cultura y educación, poética, hermenéutica, filosofía política, filosofía y escritura, pensamiento contemporáneo.

Freud durante su tiempo de vida, quiso probar que el psicoanálisis era una ciencia, fue una obsesión que le acompañó siempre como un sueño repetitivo. De esos que vuelven cada tanto, especialmente en noches de luna de octubre, despertándonos inquietos para arrojarnos finalmente al insomnio.

El creador del psicoanálisis, se esforzó por asignarle un estatuto epistemológico que pudiera hacerle reconocer como ciencia por los filósofos y científicos de su tiempo. No lo consiguió, en parte por las resistencias ideológicas del prejuicio de una época a sus ideas socialmente incómodas, que finalmente reivindicaron el papel subversivo de la sexualidad, pero también, debido a su propia esencia que le sitúa lejos de las ciencias ampliamente reconocidas y constituidas en el mundo académico.

Gombrich, uno de los autores más importantes en la historia del arte, ha situado como los acontecimientos más importantes del siglo XX, a la primera guerra mundial, la segunda guerra mundial y al psicoanálisis.

Al equipararlo con esos dos acontecimientos formidables, le da el estatuto de cataclismo, temblor, desastre del mundo y revolución. Una trayectoria de colores oscuros y luces destellantes.

Nadie que haya aspirado el ambiente cultural de ese siglo − al que no acabamos de decir adiós −, ha podido evitar la obligación o el encanto de relacionarse con el psicoanálisis. Remo Bodei nos dice que su saber trascendió los límites específicos de su disciplina, convirtiéndose en una koiné o lingua franca que se utiliza para interpretar múltiples fenómenos, sea en el ámbito de las ciencias humanas, sea en la frontera entre éstas y las ciencias naturales (la medicina, la psiquiatría, la psicología, la biología, etc).

Señala también que está de moda hablar mal del psicoanálisis, sobre todo en la cultura del imperio norteamericano, y que el filo cortante de la teoría, se ha perdido en buena medida por la aceptación y vulgarización de sus conceptos, así como la mala práctica de algunos de sus seguidores. Se reconocen siempre menos los aciertos que las fallas.

Pero quizá el mayor problema que sufrió Freud y que aún nosotros cargamos es el de situar a la ciencia y su lenguaje formal en el lugar de verdad. Hubo un tiempo en que el saber más importante fue la filosofía y llegamos al momento en que el saber empírico, las pruebas del laboratorio y las estadísticas parecen situarse del lado de la verdad. Sin embargo, poco pueden decir esas prácticas del significado y origen del miedo, la alegría, la angustia, la esperanza y el goce.

Curiosamente en el tratamiento de la locura, los psicólogos se apartan, cediendo el camino a los psiquiatras, concediendo que la enfermedad mental es un hecho biológico que será mejor estudiado y domado por el médico. La depresión − lo escupen las voces de los especialistas en la radio y la televisión − es una enfermedad, producto de un desbalance bioquímico del cerebro. La falta de oportunidades de empleo, de realización personal, el extremo celo de los padres sobre los hijos o su desinterés total de ellos, el miedo que nos causa la violencia creciente en nuestro país, y el individualismo egoísta de nuestra sociedad, son sólo eventualidades sin importancia.

Sin embargo, el poder psiquiátrico − lo ha mostrado Michel Foucault − se presenta como una práctica en la cual la verdad no se pone en juego, más bien, se trata de articular un poder disciplinario a través de un dispositivo aplicado. No se trata de curar al enfermo, sino de controlarlo, aislarlo y hacerlo dócil a un régimen dietético en el sentido más amplio, se le restringe para probar de la vida a su manera. Se le normaliza en lo que es factible, porque siempre seguirá siendo una fuerza rebelde, o se le aparta de la sociedad para no volverlo a dejar entrar.

Lacan por su parte, retomó ese sueño y lo mezcló con la cultura de su época, cómo se hace un buen Pernod Martini para ofrecernos un producto original e insólito, que no acaba de saber bien para aquellos que no tienen el gusto atento que requiere el perfume extravagante de un cóctel cosmopolita.

Le hizo tomar el lugar de verdad, lo acomodó en el lugar de una ética del deseo, incluso una filosofía, le concibió transitando de automaton a tyché, de método riguroso a fulgor de un disparo oportuno, lo llevó de psiquiatría de etiqueta a peste bubónica, a moda y demanda social. Y le intentó transmitir, usando un estilo particular que a mí, individualmente, no me acaba de convencer. Estoy más cerca de los conceptos que de la figura de Lacan, a quien no venero como hombre, semidios o profeta de ninguna nueva religión. Quizá porque no me iluminó la luz de su carisma personal, y mi transferencia hacia el texto se queda en la letra y no en esa médula del hombre que la produjo.

De su persona me sorprende su lucidez, tanto como la crueldad con sus seguidores, muchos de los cuales formó según su imagen y semejanza. Sus caprichos y sus ademanes de amo los puede uno observar en Utube sin ningún esfuerzo, y no me convencen. No parece encantador sino impertinente, algo farsante y hasta malcriado, lenguaraz y un poco desvergonzado. También es posible que sean éstas las razones por la que sus alumnos le adoraban y hasta hoy tratan de imitarle, sin haber comprendido que su enseñanza y ejemplo no eran santificables.

Es difícil hacer hoy un recuento total de su proyecto, que parece inconcluso a final de cuentas. Creo que él mismo perdió el camino al final de su vida, cuando dejó los matemas y el signo utilizados como un lenguaje metafórico, para intentar llegar a una transmisión sin pérdida a través de la topología y la teoría de nudos.

Sokal y Bricmont, científicos y epistemólogos contemporáneos, han criticado que Lacan en ninguna parte de su obra fundamenta o justifica suficientemente, la importación de terminología de las ciencias exactas al dominio del psicoanálisis. Dichos autores especulan que la intención de Lacan era impresionar e intimidar a un público no familiarizado con conceptos científicos, para darle una apariencia de rigor y cientificidad a sus formulaciones.

Es una crítica formal y devastadora, los autores subrayan que en cualquier otro campo del conocimiento, el recurso de importar terminología científica para explicar fenómenos de una esfera del conocimiento distinta, debería ser congruente con una sustentación convincente. Lo cierto es que, ambos, se ocupan en un libro de demostrar los errores de Lacan al abordar una terminología sobre la que parece no tener conocimientos suficientes. Por ejemplo, señalan su confusión de los números imaginarios con los números irracionales, y la extrapolación arbitraria de conceptos de dominios diferentes con significados muy distintos, como la noción matemática del “espacio compacto” aplicada al “campo de goce” en psicoanálisis.

La utilidad de la terminología de las ciencias exactas para el psicoanálisis ha sido defendida por los discípulos de Lacan, pero al menos estas dos críticas – su no justificación rigurosamente empírica y la aplicación errónea de ciertos conceptos –, no han sido debidamente contestadas y las extrapolaciones del campo de los conceptos lacanianos a las ciencias sociales no son siempre precisas. Quizá sea también, porque el psicoanálisis está más cerca de la filosofía y el arte que de la ciencia.

La formalización extrema en el campo lacaniano, parece ir acompañada de traspiés y resbalones. Quizá el problema que preocupó a Freud, respecto a la necesidad del psicoanálisis por demostrar su cientificidad y formalidad, volvió a Lacan como una pesadilla recurrente, periódica e incomprensible.

Es la mía una visión personal, en la que aprecio que esa vuelta al logos socrático, se aleja de la locura presocrática y quizá también de la poesía. A pesar de lo que he criticado antes de Lacan, me gusta más ese Lacan cínico, que un laboratorista que intenta desesperadamente ir más allá de la metáfora y apresar lo real a través de lo real mismo. Prefiero al Lacan que duda, que al maestro del lenguaje altamente formalizado que puede explicar todo y no equivocarse, al estilo de un par de profesores que lo único que siembran con eso es la esterilidad.

Coincido con Rosario Herrera al citar al mismo Lacan, en que el discurso del psicoanálisis transita entre lo metafórico y lo científico especulativo, lo lingüístico y lo poético. Un sistema científico universal sería la muerte de la poética, y una poética universal la muerte de la racionalidad y de la ciencia.

También pienso que en esa disciplina que llamamos psicología y definida de manera dolorosa por Canguilhem como una filosofía sin rigor, ética sin exigencia y medicina sin control, el psicoanálisis es la única alternativa para su práctica clínica (a final de cuentas la más importante), para no hundirse en la metodología pseudocientífica, una hermenéutica doctrinal o una práctica irresponsable.

No es un secreto que "poética", en el sentido exacto de la palabra, quiere decir el estudio de la obra que va a realizarse. El verbo, del cual proviene, no significa otra cosa sino "hacer", “crear”.

Dice Stravinsky − enemigo jurado, por cierto de nuestra disciplina −, que la poética de los filósofos de la antigüedad, no consentía lirismos sobre el talento natural, ni sobre la esencia de la belleza. La misma palabra englobaba para ellos las bellas artes pero también las artes útiles, y se aplicaba a la ciencia y al estudio de las reglas verdaderas y precisas de un oficio. Así ocurre que la Poética de Aristóteles sugiera constantemente ideas de trabajo personal, de ajuste y de estructura.

El libro de nuestra Rosario aplica los principios de un estudio semejante sobre la disciplina del psicoanálisis. Emplea de manera consecuente su experiencia intelectual y vital para examinar el ¿Qué hacer? del psicoanalista.

Analiza los principios de este arte más que ciencia, empujando la balanza hacia la pregunta ética: ¿Has actuado conforme el deseo que te habita? Su visión del inconsciente es fiel a los textos de Lacan en que éste afirma que más que una bodega, es un fenómeno que se produce en el momento, una poesía que se actualiza y adquiere sentido con la escucha del otro. Un texto producido por el cúmulo de significantes que nos preceden y que actúan, sin que nosotros estemos al tanto de ello.

Sabemos con Heidegger, pero también intuitivamente desde siempre, que la poesía está emparentada con la verdad. Cuando se poetiza se va más allá del pensar, se brinca de la tierra al campo de lo celeste. Se deja atrás la simple argumentación para jugar en la línea ambigua dónde la luz se convierte en sombra y viceversa. El poeta no construye conceptos, sino crea remolinos.

La casa del Ser es el lenguaje, pero el poeta tuerce este lenguaje para ir más allá del pensar hacia lo desconocido y lo profundo. Freud cuando inventariaba las cualidades que debían formar a un analista, hablaba de conocimientos en materia de filosofía, historia de las religiones, mitología, literatura, quizá debía haber agregado dotes poéticas. Capacidad para flechar, como el arquero zen con los ojos cerrados, en el blanco lejano. Pero el secreto de ese tino no está en el aprendizaje que puede obtenerse de un manual de tiro, sino en la capacidad de fundirse con el entorno, incluso borrarse para originar juegos armónicos, melodía, presteza de vibraciones, en un solo e insólito movimiento.

Esos significantes polisémicos, no están ahí para ser develados por un maestro de la significación que conoce en base a un código las claves del mensaje que se produce. El código y el mensaje están en el paciente, y sólo él, podrá realizar la labor de significación. Una interpretación se puede dar así, a través del silencio y no necesariamente en una construcción difícil atestada de palabras.

En el camino, Rosario, plantea algunas afirmaciones difíciles que extrañaran al lector no familiarizado con el discurso lacaniano y el retorno a Freud, e incluso lo tomarán por sorpresa y hasta escandalizaran. Cito:

− El psicoanálisis ve al Bien como un obstáculo al deseo pues rechaza los ideales de la felicidad y la salud (que al asumirlos la psicología del Yo, renuncia al discurso psicoanalítico). Por ello, el deseo del analista no es el bien ni la cura del analizante. En tanto la ética tradicional vincula el bien al placer (que introduce la problemática hedonista), la ética del psicoanálisis revela la duplicidad del placer, pues hay un límite al placer que de desbordarse se convierte en dolor (en goce).

− La verdad y el error se copertenecen. La verdad es revelada en los lapsus. La relación entre la verdad y el error es evoacada por Lacan a través de la estructuración que emprende la palabra, en busca de la verdad, como el error que se fuga en el engaño y es atrapado al fallar. Lacan, muy avanzada su enseñanza, habla del inconsciente como “un embuste”.

El sujeto es el efecto del significante, pero esta operación deja un resto: el objeto @. El ser en psicoanálisis se llama objeto @, y es un ser que escapa al significante, se encuentra fuera de las palabras, es el ello que remite al silencio de la pulsión. Es la represión primordial, como innombrable, el ombligo del sueño que escapa a la captura significante, pero es fundante del inconsciente.

No me corresponde esclarecer éstas aseveraciones. Aquí tenemos a la autora, para comentar y explicar algo de su propio libro. Debemos agradecer a Rosario el viaje y la fortuna de tenerla entre nosotros, tenerla aquí me proporciona también la oportunidad de darle personalmente las gracias por el cariño y la amistad a través del tiempo, también por su ejemplo como analista, crítica de la sociedad, editora, filósofa. Si no hubiera sido por su revista La Nave de los Locos, quizá no habría yo concebido hacer una revista como Carta Psicoanalítica. Esa nave aún llega al puerto de otras generaciones, hace poco encontré en Puebla a un librero ofreciendo números al público como si fueran nuevecitos, y fui testigo del interés de jóvenes por sus contenidos.

El libro es una anatomía intelectual de las inclinaciones de la autora, ella ha querido compartir con el lector su intimidad de investigadora del alma y psicoanalista, nos quiere hacer cómplice de su escritura y generosamente nos dice cómo llegó a ciertas conclusiones que no son evidentes. Nos muestra el camino que ella siguió y nos invita a los lectores, trata de seducirnos, a la aventura de seguirla.

Los referentes de Rosario son filósofos como Deleuze o Kant, Heidegger o Nietzsche, Althusser o Kierkegaard, desde luego Derrida. También Gadamer, Ricoer o Beauchot. Poetas como Heine y Paz, escritores como Bataille y Tournier. Y del psicoanálisis toma a Miller, Soler y Pommier, así como a los argentino-mexicanos Braunstein y Saal. Marcas de su trayectoria en el camino de esta disciplina, señales también de sus transferencias, de sus amores y algunos desamores.

Algunos de esos nombres, compartidos con ella a través del tiempo, mueven aún profundamente mi espíritu, otros ya sólo me fatigan. Le reconozco infinitamente a mi amiga su falta de cautela y la sinceridad franca que nos ofrece como autora. Siempre en el centro, Freud y Lacan, este es un libro dedicado a entender su práctica y su pasión por la exploración del inconsciente. Su libro no es un inventario de pasos para convertirse en analista, ni un manual de clínica, sino más bien un poema abierto a la lógica de sentido que ustedes quieran darle. No es producto de la aplicación dogmática de la teoría o un milagro de revelación, sino de la concentración en el trabajo de muchos años, de búsquedas afortunadas y también desvíos infructuosos, ella nos ofrece la nuez de algo que le ha tomado una entrega de muchos años al estudio de la filosofía y el psicoanálisis.

Sus propuestas merecen discutirse, ella levanta la hipótesis de que el inconsciente está estructurado no sólo como un lenguaje sino como una poética. Sobre la falta en ser y la división del sujeto.

¿Cómo explicar todas estas cuestiones sin embrollarse en la teoría demasiado? Cesare Pavese terminó su vida en Turín después de sufrir un amor desgraciado, antes de suicidarse escribió este poema:


Vendrá la muerte y tendrá tus ojos, esta muerte que nos acompaña de la mañana a la noche, insomne, sorda, como un viejo remordimiento o un vicio absurdo.

Tus ojos serán una vana palabra, un grito acallado, un silencio.

Así los ves cada mañana cuando sola sobre ti misma te inclinas en el espejo.

Oh querida esperanza, también ese día sabremos nosotros

que eres la vida y eres la nada.

Para todos tiene la muerte una mirada.

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.

Será como abandonar un vicio, como contemplar en el espejo el resurgir de un rostro muerto, como escuchar unos labios cerrados.

Mudos, descenderemos en el remolino.


Esta muerte trágica vuelta reproche contra la amada, terminó con un poema que habla del valor de las palabras y lo inefable que se esconde detrás de ellas. Del famoso objeto @ lacaniano que va más allá del espacio y el tiempo. Su cuerpo de poeta desfallecido renace en esos signos, hermosos sin par, pero letales. Nos duele a todos la vida por esa muerte que demuestra lo inútil de vivir sin poder amar o ser amado. Éste es el poder de la poesía y también de la letra. Gracias por tus letras y tu poesía, Rosario.

Christopher Bollas: Mental pain

Conferencia de Christopher Bollas: Mental Pain.