martes, 24 de febrero de 2009

Curso de Psicosis. Clase dos... 2006.

APUNTES DE CLASE... Hospital de Salud Mental Xalapa, Ver.


Si queremos abordar de verdad un curso de Psicopatología (¡Vaya palabra!) y entrar en el problema de la psicosis, no podemos desdeñar la historia de lo que ha sido el conocimiento médico. He oído que muchos colegas consideran que se trata de conocimientos distintos.... esto es posible y hasta deseable, pero para marcar bien la diferencia, vale la pena ahondar sobre las bases del tratamiento médico y lo que significa.
No me parece que baste simplemente contrastar en fórmulas el discurso analítico al del Amo según hacen algunos colegas lacanianos. Es una solución posible, pero simple, y que de seguro no fue el punto de partida de Lacan... ese es un resultado tras un razonamiento, no un credo que debamos repetir como loros.

Alrededor del siglo XIV (A.C.) los aqueos crearon la civilización micénica. Pero solamente 200 ó 300 años después, Grecia inicia la civilización admirable que tanto ha influido en nuestras concepciones del mundo en Occidente.

Observamos en ellos, el paso del mito al logos (razón) que fue precedido por una visión cada vez más naturalista de las fuerzas a las que estaba sometido el hombre. Así, la pandilla olímpica con sus dioses a semejanza de los hombres, es un acercamiento a la concepción de que el hombre actúa para el hombre, y los atributos de cada uno de éstos acercan a una visión del mundo materialista y naturalista, a una ontología profana.

El dominio del mundo del hombre a través del lenguaje, alcanza en esta sociedad un momento estelar. La magia y el encantamiento, son substituidos por categorías lógicas que no dejan de estar teñidas de la subjetividad. Los conceptos filosóficos con los que Platón y Aristóteles explican y exponen el mundo, elevan con validez universal las relaciones “fundadas” por ellos al grado de verdadera realidad. Tales conceptos como dice Vico, surgían de la plaza del mercado de Atenas, y reflejaban con igual pureza las leyes de la física, la igualdad de los ciudadanos (aunque era una sociedad esclavista, no lo olvidemos) y la inferioridad de los niños y las mujeres.

El lenguaje científico actual oculta su origen metafísico mediante el borramiento de expresiones valorativas, pero esta neutralidad (Señalan Adorno y Horkheimer) es más metafísica que la misma metafísica. No hay ser en el mundo que no pueda ser penetrado por la ciencia, pero aquello que puede ser penetrado por ella no es nunca el ser. El juicio filosófico, según Kant, mira a lo nuevo pero no conoce nunca nada nuevo, puesto que repite siempre sólo aquello que la razón ha puesto ya en el objeto.

Este pensamiento, protegido y garantizado por los diversos departamentos de la ciencia, se vuelve contra el mismo sujeto pensante, al cual no le queda más que repetir para siempre conceptos acumulados y no aceptar nuevas representaciones. Sujeto y objeto se anulan así entre sí.

En la reducción del pensamiento al aparato matemático (los psicólogos saben más de métodos estadísticos que del funcionamiento mental del paciente), se halla implícita la afirmación de que el mundo es la medida de sí mismo (sin intervención del hombre). Lo que parece un triunfo de la razón y la racionalidad objetiva, la sumisión de todo lo que existe al formalismo lógico, es pagado mediante la sumisión de la razón a los datos inmediatos. La ciencia instituye se convierte así en un nuevo mito. Pero dejemos por ahora estas reflexiones filosóficas.

La Ilíada es un verdadero tratado de traumatología. En los relatos de combate se consignan más de 145 heridas diferentes. También se habla epidemias en las que las flechas de los dioses dieron primero en los animales que a los hombres.
Para Homero nadie puede escapar al dominio de la Ananké (necesidad) y oponerse a los dioses es inútil, pese a ello se consignan en sus épicas curaciones asombrosas en las que interviene la mano del hombre.
Su visión mítica consideraba que el universo estaba regido por una ley de compensación, tan necesaria como las revoluciones siderales o la alternancia de las estaciones. El enfermo es, en principio, culpable y lo es de una equivocación cometida.
Esquilo otorga a la Ananké la búsqueda de la justicia suprema. Sin embargo, en su Orestiada, habla del capricho de los dioses que pueden transformar las Eridias (ejecutoras de la fatalidad) en Euménides (potencias benévolas).

Sófocles se acerca más a una visión trágica iniciada en Prometeo y que tiene como su centro al hombre.

Con la introducción del logos los filósofos griegos buscan explicar la Ananké de una manera naturalista y científica. Tales de Mileto asegura, que todo el mundo material proviene del agua. Anaximandro atribuye al apeirón (lo infinito) el origen de todas las cosas y afirmaba que el hombre había nacido como un pez. Demócrito confía al átomo la constitución del mundo.

La escuela de Cos inicia la exploración médica. Se diferencian en la escuela de Cnido variedades de cuadros nosológicos y se clasifican según la variedad de los órganos a los que atañen.

Llama la atención que la escuela de Cos (seguramente influida por Pitágoras) marque un carácter cíclico de las enfermedades y establece hasta reglas cifradas para prever su desarrollo, en términos generales, esa práctica no es seguida por los médicos actuales. La aritmética de las enfermedades ha sido abandonada.

Según Hipócrates una enfermedad es como una tragedia en tres actos: Progresión, estado estacionario, y mermo. En el centro del conflicto patológico y también en el pasional, interviene una peripecia mayor. Es el fenómeno de la cocción, en que el hombre transforma el principio nocivo para tratar de expulsarlo del organismo. El pensamiento hipocrático es siempre finalista, nos dice Sendrail, y ve en la crisis un esfuerzo de curación.

Supongo que en ese sentido, los psicoanalistas estamos cerca de Hipócrates cuando pensamos que el deliro es un intento de curación fallido. De hecho, la ciencia contemporánea ratifica en lo esencial, la realidad sobre la significación de las crisis.
En todos los casos, es comprobable un intervalo necesario de maduración, y el organismo obedece a ciertos ciclos.

La enfermedad según Hipócrates sólo se entiende certeramente al aplicar la razón. Ciertamente un enfermo singular es diferente de todos los demás. Los pacientes son personas, seres individuales que se reconocen expuestos a diferente herencia y condiciones de contagio.

Nuestro actual método experimental en ciencia, se orienta más hacia la búsqueda de las causas y de los medios que hacia la de los fines.

El papel del médico se reduce en muchos casos a la máxima: “Vis medicatrix naturae”. La naturaleza halla por sí misma las salidas y el remedio. El médico sólo tiene que ayudarla a hacer su labor.
La Natura Medicatrix se iguala a una fuerza que hay que evitar contrariar.

Hipócrates por su parte no se refiere sólo al cuerpo como causa de las enfermedades. Busca también los aspectos en los que influye el alma en los procesos de salud y enfermedad. La conciencia está mejor descrita en sus escritos Epidemias que en Platón.
El mal humor contra el corazón. Perjudica los órganos, mientras que las buenas disposiciones sosiegan y facilitan la curación.

Aristóteles (384 – 322 A.C.) razona en el Tratado de los Cielos: “la naturaleza no deja nada al azar”, “no hace nada no razonable ni en vano”, “realiza entre lo posible lo mejor”.

El abuso de la razón, engendra siempre fantasmas de idolatrías y de místicas aberrantes. En los subsuelos de la ciencia alejandrina se fermentan las gnosis orientales (p. ej. "ciencias como" el Feng Shui). La creencia en los horóscopos tiene su base en las mediciones erróneas del globo terráqueo de Eratóstenes y el primer astrolabio de Hiparco, también en una imaginarización anímica del cosmos y por supuesto.... la misma noción de cosmos.

En Alejandría a finales del siglo IV (A.C) los médicos ejercen en el Serapeion (llamado así por el Dios Serapis de la salud y los infiernos), anexo de la Biblioteca de Alejandría (300 A.C. – 700 D.C.).

Dos médicos son notables: Herófilo y Erasístrato.

El imperio Romano desdeñó en principio el estudio de la enfermedad. Despreció la herencia griega hasta que Celso con su De Re Médica, revivió la medicina griega y alejandrina.
Continuaremos...

lunes, 23 de febrero de 2009

El empuje a la desaparición del sujeto. Conferencia en UDLA.




En la lección inaugural pronunciada en el Collège de France que establece su presencia en la prestigiada institución y publicada bajo el nombre de “El orden del discurso
[1]”, Foucault plantea al inicio de su exposición, el problema de la regulación de los discursos posibles en la academia, que me servirá para iniciar mi reflexión y pensar en voz alta con ustedes, el motivo de mi presencia en este simposio.
Indica cómo, en toda sociedad, la producción del discurso está controlada, seleccionada y redistribuida por cierto número de procedimientos que tienen por función conjurar ciertos peligros, dominar el acontecimiento aleatorio y esquivar las consecuencias materiales de algunos discursos.
Allí establece como mecanismos de exclusión: la prohibición, la marginalización, y paradójicamente, la voluntad de la verdad según ciertos parámetros establecidos. No es difícil comprender estos mecanismos, pero de cualquier manera diremos algo de cada uno de ellos, aunque nos importa sobre todo el tercero para el desarrollo de nuestro tema.
El primero de ellos y más conocido, utiliza la represión como pivote de su lógica y ha sido implementado en las familias durante toda la época victoriana y sus ramales hasta nuestros días, para censurar el tratamiento de los temas sexuales. Si bien, esa época parece hoy lejana, y Foucault mismo ha cuestionado la existencia de la represión sexual en un texto ulterior, personalmente puedo dar testimonio, tras 20 años de experiencia clínica, que los pacientes que se presentan a psicoanálisis, sufren de la misma angustia ante su sexualidad que aquellos que veía Freud a principios del siglo pasado. Pero por si mi testimonio no fuese completamente verosímil para ustedes, no hay más que verificar que la prostitución, las salas de masajes, las terapias sexológicas, etc. se incrementan día a día y junto con los anuncios de oferta sexual que pueblan los medios de comunicación masiva, hablan de una insatisfacción general de la población en lo que se refiere al desarrollo de su vida íntima.
El segundo de ellos, es más sutil e implica la anulación de un discurso reduciéndolo a la insensatez de la locura. Erasmo, Cervantes y Shakespeare consideraban al loco como un portador de verdades que podía hablar con una claridad que no le estaba consentida al sujeto común y corriente, la medicina moderna lo considera como un enfermo con desequilibrios bioquímicos y prefiere en vez de escucharlo, medicarlo para que silencie su discurso. Fundamental en este proceso de descalificación, es el gesto de apostasía de la locura misma expresado por Descartes y contenido en sus Meditaciones Metafísicas. El pasaje citado es elocuente:


Y ¿Cómo negar que estas manos y este cuerpo sean míos, a no ser que me empareje a algunos insensatos, cuyo cerebro está tan turbio y ofuscado por los negros vapores de la bilis, que afirman de continuo ser reyes, siendo muy pobres, estar vestidos de oro y púrpura, estando en realidad desnudos, o se imaginan que son cacharros, o que tienen el cuerpo de vidrio?
[2].


La voz de la locura que el Renacimiento habría liberado, será reducida al silencio en la época clásica y el golpe inicial de esta contracción se dará a través de la filosofía. Descartes encuentra la locura al lado del menospreciado sueño y de todas las formas de error. La línea divisoria entre la normalidad y la locura se establecerá de manera tajante poniendo al loco del lado de la miseria, la locura se convierte así, en naturaleza perdida, extravío de la voluntad y deseo, sin razón que no puede tomarse en cuenta puesto que altera la estructura natural del mundo que se piensa como racional. A los locos se les clasificará como a las especies de animales hasta construir inventarios dignos de la zoología fantástica que nos ha legado José Luis Borges.
El tercero de ellos, cómo les señalaba, es mucho más menudo de rastrear y consiste en el empuje a la investigación en un solo sentido, a fin de que sean los prejuicios establecidos los que normen el proceso de escudriñamiento de la realidad. Es aquí dónde quisiera detenerme un poco más, pues mi preocupación central es hoy la consideración del sujeto como objeto de estudio y la necesidad de que dicho estudio de la subjetividad e intersubjetividad implícitas en las relaciones entre hombres y mujeres sea tomado en cuenta en las políticas de investigación académica.
Quiero llamarles la atención sobre el borramiento del sujeto en una buena parte de las aproximaciones al estudio del hombre, lo que revela una profunda crisis que en la psicología, la sociología y la filosofía, que han recorrido el camino de la reificación del llamado método científico como medio de la obtención de verdades y al privilegio de los estudios descriptivos, narrativos y estadísticos a los interpretativos con la consecuente pérdida de la subjetividad que caracteriza al mismo ser humano y el valor heurístico que corresponde al ámbito hermenéutico. Estas disciplinas, en su afán de cientificidad privilegian un punto de vista empírico positivista que desconoce la especificidad del ser humano en sus aspectos concientes, pero sobre todo, en los inconscientes.
Las críticas que desde la filosofía de la ciencia se han realizado al psicoanálisis freudiano desde hace poco más de 30 años hasta la fecha, persisten en sostenerse entre algunos profesores de metodología de la ciencia, la mayor parte de los psicólogos y filósofos que desearían ver al psicoanálisis muerto y bien enterrado. Éstas mismas críticas son aplicadas hoy al estudio de la subjetividad por considerarla inútil como objeto de estudio ya que no se ajusta a un programa metodológico de corte físico ¾ biológico.
Popper y Nagel, en su momento, coincidieron al condenar la veracidad del inconsciente y el hecho de que el psicoanálisis se presentara a sí mismo como ciencia o teoría científica. Lakatos se sumó al coro de críticos, excluyéndolo de todo programa de investigación que pudiese tomarse con seriedad.
Frente a estas críticas voy a intentar mostrar cómo puede aspirarse, desde la filosofía y el mismo psicoanálisis, a una defensa del estudio de la subjetividad entendiéndola como una disciplina que se ocupa de temas como el papel del sujeto psicológico en la construcción de las instituciones sociales, la subjetividad subyacente al ejercicio de la violencia, las narraciones de historias de vida, las diferencias de género y los aspectos inconscientes que constituyen la estructuración social.
Hace algunas décadas la relación del psicoanálisis con la filosofía de la ciencia era tensa, el psicoanálisis fue blanco de diversos ataques y se le exigía demostrar con criterios lógicos y epistemológicos que el psicoanálisis era una ciencia, tal como Freud lo había soñado. Según el modelo de Popper
[3], el psicoanálisis no cumpliría con algunos argumentos o criterios básicos que le validarían como científico.
En primer lugar, sufriría de una ausencia de validación empírica que le permitiría poder deducir de sus proposiciones, consecuencias que dotaran a la teoría de un contenido definido. Según este criterio, nociones freudianas como energía libidinal, conflicto edípico, etc. no son susceptibles de validación empírica, puesto que puede atribuirse los mismos efectos a otras causas. El psicoanálisis no puede probar lo que afirma y, aún considerando que su método principal fuese la interpretación, no puede expresar de manera clara y distintiva los límites de ésta, pues la teoría parece explicarlo todo de acuerdo a sus parámetros.
En segundo lugar, el psicoanálisis, tampoco cumpliría con el criterio de refutabilidad. Según Popper: "una teoría tiene que ser capaz de decir bajo qué condiciones podría no ser verdadera para ser considerada una teoría científica”. La hipótesis central, según ésta crítica sería la del pansexualismo freudiano, que cubriría todas las facetas de la conducta humana y que en ningún caso sería refutable, descartándose así su estatuto como ciencia.
En tercer lugar, la existencia de entidades desencarnadas dentro del psiquismo (ello, Yo y superyó) es una hipótesis incontrastable. El inconsciente es una construcción que no tiene hasta ahora ningún asiento en los datos proporcionados por la neurobiología y no tendría por qué tenerlos, sería tanto como pedir que hubiera un sustento biológico para el amor ó el odio, y me parece que la adrenalina ó la acetilcolina no son ninguna base explicativa de algo que trasciende la materialidad sencilla.
Y finalmente, la validez de la inducción como base para la ciencia no es sólo filosóficamente insegura, sino que también desacertada, porque los científicos no trabajan como prescribe el modelo inductivo. En la práctica científica, la teoría normalmente precede al experimento o al proceso de recolección de datos.
Todos estos argumentos son difícilmente aplicables de manera estricta a lo que se juega en las ciencias humanas que es una lógica cualitativa y en particular, en el caso del psicoanálisis, prueban una incomprensión crasa de esta disciplina.
En primer lugar, porque la inducción se utiliza en casi todos los estudios sociales y no ha sido descartada como método de investigación, el uso de predicciones generales según la cuales un símbolo dicente continuará representando un hecho si las circunstancias de su producción son idénticas es la base de casi todos los estudios sobre el hombre, aún sin tomar como base el problema del estatuto incierto del referente.
Hay que tomar en cuenta también que los tan socorridos estudios probabilísticos que hacen que se estudie estadística como parte inseparable del currículo de los psicólogos no son ninguna fórmula infalible en la predicción de hechos. Las estadísticas son como los bikinis, revelan muchas cosas, pero siempre ocultan lo esencial. Leonard Mlodinow
[4] se pregunta ¿por qué los griegos no desarrollaron una teoría de la probabilidad? Dado que en la historia de las matemáticas destacan como una de las civilizaciones más sobresalientes. Quizá hubiera sido relevante una teoría de este tipo, y la posibilidad de predecir en base a este criterio. Pero, precisamente el pensamiento griego rechaza esa posibilidad. En el Fedón de Platón, Simmias le dice a Sócrates que los argumentos a partir de las probabilidades son impostores, anticipándose a Kahneman y Tversky que señalan que: “a menos que se utilicen con gran cautela, tienen la tendencia a ser engañosos”[5]
Por otro lado, el psicoanálisis después de Freud, no se propone como una teoría general que proponga leyes y principios universales que subsuman todo fenómeno humano, menos aún en base al pansexualismo que no es una hipótesis de base, sino adjunta a la comprensión psicoanalítica. Los psicoanalistas siempre han sido muy concientes de sus limitaciones en el campo de la predicción y de la aplicación de sus conceptos fuera del marco analítico.
Si no fuese así, la injusta e inverosímil guerra que aún los Estados Unidos libran contra Irak, o la asesina intervención del Estado de Israel sobre Palestina, podrían ser justificadas como producto corriente de un impulso de destructividad en el hombre. Cuestión que queda fuera de lugar - no conozco a ningún psicoanalista que sostenga tal opinión - frente a los intereses económicos que hacen posible que un ejército de horcos hagan un trabajo de devastación y muerte para el que fueron preparados en sus países como se entrena a un plomero o un mecánico.
En segundo lugar, porque las pruebas de recolección de datos que se piden a los analistas alteran completamente su objeto de estudio. Nos encontramos en el mismo caso que el de la aplicación de la paradoja concebida por Erwin Schrödinger en el año 1937 para ilustrar las diferencias entre interacción y medida en el campo de la mecánica cuántica. Si nosotros aplicamos un aparato de observación a la situación analítica, el observador interactúa con el sistema y lo altera, decanta el sistema hacia un resultado que no podría esperarse, si hubiese dejado intacto el encuadre con el que interactúa habitualmente con su paciente. Por ello me parece inútil que se introduzca una cámara en la sesión analítica para observar y verificar a punto la práctica analítica.
Y por último, la crítica a la existencia de entidades descarnadas no puede calificarse sino de ingenua y descalificable desde la reformulación que en 1967 hizo el mismo Popper
[6] al sostener su teoría de los tres mundos. En ella, denomina Mundo 1 al conjunto de estados y de cosas existentes o mundo de las cosas materiales o estados físicos; Mundo 2 a los estados de la mente privados e individuales, es decir, el mundo subjetivo de las mentes, de los estados mentales o estados de conciencia y Mundo 3 al conocimiento objetivo o conjunto de datos e informaciones almacenados en libros, películas, discos magnéticos, etc., que constituyen el fundamento de la objetividad, así como el mundo de estructuras objetivas producidas por las mentes de las criaturas vivientes, que una vez producidas y almacenadas (en el lenguaje mismo, por ejemplo), tiene una existencia propia o autónoma. Para el escucha avezado en la teoría lacaniana, le sonarán familiares estas nociones como una aproximación equívoca a lo que queda mejor establecido como la tríada: Real, Imaginario y Simbólico. El gran problema de la teoría de los tres mundos es considerar al Mundo 2 como una actividad meramente del sujeto conciente (identificado con una especie de máquina de Turing dedicada a trazar algoritmos de la realidad y resolver problemas sin atención más que a una lógica matemática) que objetiviza su conocimiento del mundo plasmándolo en la letra (Mundo 3), que constituiría el fundamento mismo del conocimiento humano, convirtiéndose en un dominio sin sujeto y plenamente autónomo.
Nosotros pensamos que las leyes no hablan por sí solas. La noción de episteme enunciada por Foucault en ese complejo libro pleno de singular poesía, llamado Las palabras y las cosas, abre luz sobre el estatuto del dominio del Mundo 3. Una episteme puede definirse como una estrategia de juicio producto de las preocupaciones de una época, que posee una coherencia interna que hace posibles campos de conocimiento pero que obedece y se conforman a contrapelo de cualquier voluntad conciente u afán objetivo y se rige estrictamente por determinantes históricas.
Castoriadis
[7], agrega a esta discusión, que se puede hablar en nombre de las leyes, del Estado, etc. y que este tipo de enunciaciones pueden cumplir una función importante, pero jamás nadie habla en nombre de una persona a menos que se le ordene que lo haga.
Hemos dedicado mucho tiempo a hablar de un solo autor en relación con nuestro tema de interés. Los ataques al estudio de la noción de Sujeto proceden, sin embargo, de diferentes lugares.
En este sentido, cabe preguntarse qué lugar ocupa el psicoanálisis en la reflexión de las ciencias humanas y la respuesta no es difícil de encontrar: se ocupa del Sujeto, de la persona humana y sus afectos. ¿Puede entonces llamarse a esto una ciencia? Aristóteles distinguía el arte de la ciencia por un saber hacer que nos conduce a las causas y los principios. El psicoanálisis en este sentido, no puede ser otra cosa que la ciencia del Sujeto, si se quiere, en el sentido más lato que pueda denominarse una ciencia y sin descartar que pueda también ser una hermenéutica como lo sostiene Ricoeur o incluso una ética como lo afirma Lacan. El afán de los esfuerzos de los psicoanalistas será cuestionar al sujeto descartiano. El sujeto de la cogitación, del enunciado, del pensamiento conciente, es cuestionado por Freud puesto que olvida el cuerpo y sus necesidades, y no comprende el mundo más que a través de la razón. El sujeto de la enunciación, de la existencia, rebasa las afirmaciones implícitas en el razonamiento de Descartes:
YO SOY LO QUE PIENSO, EL QUE PIENSA SOY YO.

“Yo” no soy lo que pienso o no totalmente al menos, soy más que eso. Soy la suma de mis prejuicios, de la imagen falsa y narcisística que poseo, de mis pasiones, de las sentencias y prohibiciones morales de mis padres y mis abuelos, de las aporías que me habitan. Yo no pienso, sino en mí habla el lenguaje que es transubjetivo y que no me pertenece a mí, ni a nadie. Mi Yo, mi discurso conciente, es el crisol dónde se funden historias de generaciones atrás y que aparece como una unidad engañando al ojo como lo hacen los anamorfismos de pintores como Archimboldo o Salvador Dalí. La película “Being John Malkovich” (1979) muestra de manera tragicómica la posibilidad de que nuestra identidad no sea sino una fachada, una marioneta o un árbol hueco, habitado por uno o más personajes provenientes del presente y sobretodo del pasado.
Hoy en día, la gran mayoría de las academias en las universidades se alinean para desconocer al psicoanálisis y de paso al Sujeto. No sólo desde la descalificación misma de todo discurso que hable de estos temas, sino ¾desgraciadamente¾ haciendo uso también de los mecanismos de represión y marginalización antes descritos. En la mayor parte de las universidades en México no se enseña psicoanálisis ni se habla de la subjetividad: no en filosofía, no en psicología, y menos en disciplinas como la sociología o la antropología. ¿Podemos detenernos un poco a pensar sobre el asunto? Según la paradoja de Schrödinger, las partículas alfa del experimento que podrían ser o no liberadas por el átomo radiactivo colocan al gato amenazado en un 50 % de posibilidades de estar vivo o muerto, colocándolo en la condición ilógica de medio muerto o medio vivo. Sin embargo, en el caso del Inconsciente y el sujeto, lo que topamos habitualmente cuando hablamos de éste ante quienes tienen una formación neopositivista y empírica es el 100 % de descrédito.
Confiamos que el panorama cambie y llegue muy pronto el día en que podamos hablar abiertamente de estos temas en todas las escuelas de psicología, yo digo siempre a mis alumnos que la posición secundaria que tiene nuestra disciplina en nuestro país es una cuestión de zeitgeist (circunstancia tiempo espacio)... en otros países no es tratada de la misma manera...
En el caso de la relación Psicoanálisis y Psicología estamos más que nada en camisa de once varas. Porque ninguna otra disciplina ha sido más influida por los ideales de las ciencias naturales que la nuestra. Es un absurdo, porque querer aplicar los métodos de las ciencias naturales a la naturaleza subjetiva del hombre es no sólo una insensatez, sino un suicidio cantado de tal proyecto.
Pero me he extendido demasiado... y quisiera dar espacio a sus preguntas...


(Conferencia en la UDLA pronunciada en el año 2002, con un par de notas añadidas en 2009)


[1] Foucault Michel. El orden del discurso. Ed. Tusquets. Barcelona 1999.
[2] Descartes René. Meditaciones metafísicas. Ed. Espasa Calpe Mexicana S.A. México 1977. P. 94.
[3] Popper Karl. Conjectures and Refutations: The Growth of Scientific Knowledge, Routledge-Basic Books, Londres-Nueva York 1963.
[4] Mlodinow Leonard. El andar del Borracho. Crítica. Barcelona 2008. Esta nota ha sido agregada en 2009.
[5] Op. Cit. Ídem.
[6] Popper Karl. Conocimiento objetivo. Tecnos, Madrid 1992.
[7] Castoridis Cornelius. L’institution imaginaire de la societé. Le Seuil, Paris, 1975.


miércoles, 18 de febrero de 2009

Asterisco y subrayados... educación.

Quiero recomendarles que visiten el Blog de mi amigo Omar Piña (Asterisco y subrayados), periodista independiente con opiniones verdaderamente interesantes sobre lo que nos sucede, no sólo en Veracruz, sino en el resto del país.
Transcribo para ustedes su última entrada, como un ejemplo de lo que allí encontrarán:


miércoles, febrero 18, 2009
Universidad o que se los lleven al baile

La educación es un negocio redondo tanto para los inversionistas como para los funcionarios que están al frente de las instituciones. A la mayoría de los comerciantes que fundan “universidades privadas” les reditúan las ganancias gracias a: el servicio deficiente, las instalaciones que apenas cumplen con los requisitos básicos para funcionar como edificios escolares y a los salarios míseros que reparten entre su planta académica. Y obvio, gracias a las cuotas mensuales que pagan los alumnos.Quienes asisten a las denominadas “universidades patito” o a los institutos milagrosos que prometen cambiar la vida de sus inquilinos en apenas dos años o los que de plano se conforman con las famosas academias “Vázquez”; en el fondo saben que asisten a un engaño. Y aunque lo pagan con menos gusto que sacrificio, piensan que su esfuerzo se verá recompensado con un empleo y pago dignos. La mentira se cuaja rápido: si en México no hay mercado laboral para los profesionistas egresados de instituciones serias, menos para aquellos que tuvieron el infortunio de comprar un título que no sirve para otra cosa que colgarlo en la pared de su casa.Pero ellos pagaron y el que paga manda. Esos desafortunados alumnos cumplieron con su cuota mensual como lo hacen las personas que adquieren productos milagrosos que anuncian los programas nocturnos en la televisión abierta y la de paga.El caso es diferente para quienes no tienen el dinero suficiente y se enganchan con el discurso oficial que repite que el Estado Mexicano está obligado a prestar servicios de educación para adultos. Existen los organismos públicos creados para atender la demanda de formación y educación continua de los adultos. Pero también entre los que tienen buenas intenciones están los funcionarios que prometen la Seca y la Meca a sus gobernadores. Esos, con tal de que su jefe se adorne con informar a la población que ellos hacen lo posible porque este sea un país tupido de licenciados, promueven fraudes.Si no se vale jugar con el dinero de los incautos, menos aún con el tiempo y el esfuerzo de los adultos que dan lo mejor de sí para encontrar una mejor oportunidad en la vida laboral. El Instituto Veracruzano de Educación para los Adultos vuelve a estar en el entredicho, los egresados dicen que sus títulos no cuentan con la validez oficial. Hagamos un breve ensayo de memoria y recordemos, en lo que va de la actual administración estatal, ¿cuántas veces los funcionarios en materia educativa han puesto el dedo en la llaga o en la credibilidad de la población?

Al leer esta nota, no pude sino asociar libremente y pensar también en la múltiple y variada oferta de " formación psicoanalítica" que de un poco de tiempo acá, ha surgido en el mercado nacional, especialmente en la Cd. de México. Cursos intensivos, certificados de asistencia, conferencias y diplomados, maestrías a distancia personalizadas a gusto del demandante... ¿Cuál es la garantía de estos cursos respaldados por nombres que muchos de ellos no conocemos? Eso sí... todos con títulos rimbombantes y a precios altísimos, con cuotas mensuales, anuales, semestrales que exceden cualquier presupuesto medio de un estudiante, lo que indica que están dirigidos a un público particular pequeñoburgués o más que eso.
Por eso, es importante que estudien muy bien las posibilidades de oferta, quienes se acercan a estudiar por vez primera el psicoanálisis, no ser tan crédulos en lo que se les ofrece y verificar muy bien que la formación que se ofrece sea seria, el instituto o asociación con historia y prestigio en el medio, los maestros psicoanalistas bien reconocidos... que sostengan un proyecto analítico y no solamente un negocio educativo.

martes, 17 de febrero de 2009

Internet: ¿red privada?

Nota de la BBC:

Científico creador de Internet aboga por una red libre
Por: BBC Fecha de publicación: 24/05/06


Uno de los inventores de la Internet, Sir Tim Berners-Lee advirtió que el mundo debería alejarse de propuestas para fragmentar la red mundial de informática.Las recientes gestiones de Estados Unidos para cobrar por el acceso a distintos niveles de la red no "forman parte del modelo de la Internet", señaló el experto en la inauguración de una conferencia en Edimburgo.El científico vaticinó que si EE.UU. decidiera avanzar con el proyecto de una red de varios niveles de acceso la Internet atravesaría "un período oscuro"."Lo más importante desde mi punto de vista es que la red sea una sola", dijo. "Cualquiera que quiera dividirla en dos descubrirá que su mitad será muy aburrida".Crecimiento explosivo :El científico británico desarrolló la Internet gráfica (World Wide Web) en 1989 como una herramienta académica que permitiría a los científicos compartir datos. Desde esa fecha la red ha tenido un crecimiento explosivo."Uno logra una tremenda satisfacción cuando uno se pone a buscar en la Internet y encuentra un sitio que no estaba buscando", dijo Berners-Lee.El crecimiento de la red ha generado polémica entre los proponentes de un sistema abierto como el científico británico y otros sectores que favorecen la segmentación.Berners-Lee, quien encabeza el World Wide Web Consortium, aboga por la idea de neutralidad en la red, un concepto bajo el cual todos tienen el mismo acceso a la Internet y todos los datos que transitan cuentan con la misma prioridad.Visiones encontradas :Empresas como Microsoft y Google respaldan esa visión y se han pronunciado a favor de leyes que garanticen la neutralidad de la red.Sin embargo las empresas de telecomunicaciones de EE.UU. se oponen a esa idea. Sus ejecutivos favorecen un sistema de dos niveles en el que los datos de compañías e instituciones que pueden pagar aranceles tendrán prioridad sobre los que no están dispuestos a hacerlo.Esta polémica alcanzó un nivel candente con la transmisión de programas televisivos a través de la Internet. Algunos proveedores de banda ancha quieren cobrarle a los productores de contenidos por la puesta en red de su material.Muchos proponentes de la comunidad de la Internet sostienen que esto amenaza el modelo abierto de la red porque en ese caso los proveedores asumirían un papel de controladores de contenidos de la red.También existe el temor de que muchas instituciones como universidades y organizaciones caritativas quedarían rezagadas por su falta de capacidad económica para solventar costos más elevados.

miércoles, 11 de febrero de 2009

REVISTA GRUPO No. 10. UANL.




Ha llegado a nuestras manos el No. 10 de la Revista Grupo publicado por la Universidad Autónoma de Nuevo León y dirigida por nuestro colega y querido amigo Rodolfo Álvarez del Castillo. El número se encuentra casi completamente dedicado a recordar al recientemente desaparecido Armando Bauleo. He aquí un fragmento de la EdItorial :

El movimiento psicoanalítco en general y en particular su parte crítico social ha sufrido la pérdia de uno de sus integrantes más activos y combativos, el doctor Armando Bauleo que falleción el 19 de abril del presente año. Psicoanalista formado en la Asociación Psicoanalítica Argentina, colaboró estrechamente con su maestro Enrique Pichón - Rivière en los años del surgiemiento de la psiquiatría social y los gurpos operativos. Realizó su análisis didáctico con Mari Langer, otra figura importante en la historia del movimiento psicoanalítico latinoamericano, con quien compartirá uno de los proyectos que más impacto tuvieron en la institución psicoanalítca oficial de los años sesenta y principios de los setenta, el movimiento Plataforma Internacional, el cual salió a la luz pública durante la celebración del XXVI Congreso psicoanalítico Internacional organizado por la IPA en la ciudad de Roma en 1969 yde el qeu fue uno de sus principales promotores junto con Berthold Rothschild de Suiza y Elvio Fachinelli de Italia.

CONTENIDO:

NOTAS PARA UNA HISTORIA DE PLATAFORMA INTERNACIONAL Y SUS ANTECEDENTES.
RODOLFO ÁLVAREZ DEL CASTILLO

RACIONALIZACIÓN Y CONTRAREVOLUCIÓN.
ARMANDO BAULEO

ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE EL SUJETO DE PLATAFORMA.
ARMANDO BAULEO

ARMANDO BAULEO. UNA BIOGRAFÍA EN PROCESO.
HORACIO FOLADORI

EL SUJETO DE PLATAFORMA: LEXICÓN BIOGRÁFICO Y BIBLIOGRÁFICO.
RODOLFO ÁLVAREZ DEL CASTILLO.

GRUPOS OPERATIVOS: ALTERNATIVA PARA UNA EDUCACIÓN LIBERADORA
MA. EUGENIA TOLEDO HERMOSILLO

CONFERENCIAS:

APRENDIZAJE Y COMUNIDAD. ARMANDO BAULEO.

CLASES:

LA ENTREVISTA. ARMANDO BAULEO

Poética del psicoanálisis.

Ésta es la portada del libro escrito por mi amiga Rosario Herrera Guido, publicado a finales de 2008 por Siglo XXI con el apoyo del Conacyt.
La contraportada dice:

Poética del psicoanálisis es un libro que nace de un permanente diálogo entre la filosofía y el psicoanálisis, aderezado con al teoría poética, la literatura y la experiencia analítica. Una aventura que trata de sistematizar y construir un inconsciente estructurado como una poética en cuya fuetne beben filósofos, psicoanalistas y poetas. Los temas que aborda van del paso de la episteme de al mirada médica a la episteme de la escucha poética del inconsciente, pasando por el ser y el pensar, hasta una (po)ética del psicoanálisis que es puesta a prueba en la ética, la poiesis, el tiempo y la escritura del inconsciente, en compañía de de Freud, Lacan, Braunstein, Kierkegaard, Heidegger, Derrida, Trías y Paz entre otros. Una obra que postula como imprescindibe una metáfora fundamental, la metáfora paterna, que sustituye el deseo de la madre por el-nombre-del-padre, la naturaleza por la cultura, el amor por el deseo y el goce puro por el goce lenguajero, que permite el advenimiento del sujeto del inconsciente, que impide el derrumbe subjetivo a través de la relación metafórica y poética con el mundo, opuesta al discurso del poder.

miércoles, 4 de febrero de 2009

¡Ay México!...




Vale la pena, oir y ver con atención lo que dijo Denisse Dresser, académica del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), el 30 de enero de 2009 en el panel "México ante la crisis", efectuado en la Cámara de Diputados.
Los "representantes del pueblo" todavía le aplaudieron... o son monos amaestrados o les entró por un oído y les salió por el otro... quizá las dos cosas. En todo caso, como señaló Lorenzo Meyer en su programa de televisión Primer Plano (Canal 11), no son ellos a los que hay que hablarles.



lunes, 2 de febrero de 2009

¿Dónde está la psicología en México?

Para aquellos que se hagan la pregunta sobre cuál es el panorama radiante de la psicología en este país, les muestro aquí algunos títulos de conferencias que se impartieron en el XVI Congreso Mexicano de Psicología, celebrado en octubre 2008 en Monterrey, Nuevo León:

Automovilistas enojados: características e intervenciones clínicas (¿¿¿Psicólogos de crucero???)
Jerry L. Deffenbacher

La regulación profesional de la psicología en un mundo plural y tolerante (Eso... más reglas... )
Arturo Silva Rodríguez

Prevención de la depresión posparto (¿No tener hijos?)
Ma. Asunción Lara

La personalidad como estilos interactivos (?????)
Emilio Ribes Iñesta


Dimensiones psicológicas de la pobreza (!!!!!!)
María Montero y López Lena


Bondades y penas de las relaciones de pareja: de la evolución a la cultura; de la investigación a la aplicación (Obvio más obvio... ¿igual a manipulación?)
Rolando Díaz-Loving


Estimulación visual erótica y arousal sexual (¿Excitarán las películas porno?)
Marisela Hernández González

Satisfacción sexual en parejas casadas: Su medición y explicación desde un modelo estructural lineal (¡Ja!)
José Moral de la Rubia


De la violencia al amor, hipnosoluciones en TBS (¡Hay que mandarlo a Gaza!)
Ruperto Charles Torres


¡Dios nos ampare! ¿Puede haber un paisaje más estéril para esta disciplina? Algunos títulos son completamente inútiles, otros verdaderamente idiotas... ¿No tienen esos psicólogos nada de provecho qué hacer en la clínica? Algo así como: escuchar a los pacientes.

El Otro. Un cuento.

EL OTRO. ¿Por qué una mujer acepta a un hombre como suyo? ¿Su consentimiento depende de esa sensación ácida, dulce y picante llamad...