viernes, 3 de agosto de 2012

Batman el caballero de la noche asciende (2012) por Julio Ortega B.




Batman, the dark knight ascends (2012) es -- espero -- la entrega final de la zaga construida por Nolan alrededor del personaje fantástico creado por los estadounidenses Bob Kane y Bill Finger,  propiedad de DC Comics. Su primera aparición fue en la historia titulada El caso del sindicato químico de la revista Detective Comics n.º 27, lanzada por la editorial National Publications en mayo de 1939 enmedio de graves crisis sociales en los EUA y ante la perspectiva de enrolarse en lo que sería la segunda guerra mundial.
Este sombrío héroe americano es uno de los grandes mitos que apela a la no castración, merced al dinero que todo lo puede. Si eres rico, eres capaz de ser guapo, romper las reglas, estar sobre la Ley y poseer todos los gadgets de la tecnología que te harán un súper humano.
También te puedes dar el lujo de disfrazarte y jugar al justiciero, merced a que no tienes que trabajar de día y que tu diversión es la violencia, acabar con criminales locos empujados a cometer atropellos contra la sociedad que sin ellos podría ser perfecta. El delito y la violencia no son producto de las diferencias sociales o lucha de clases, sino de que hay gente caprichosa que no comprende las bondades del capitalismo, así que... el lado obscuro de éste, tiene que hacerles entrar en razón o elimnarlos.
Bruce Wayne el millonario filántropo se sacrifica a sí mismo por obtener justicia más allá de la Ley, en el más puro estilo conservador que lleva a la llamada segunda enmienda de los EUA,  parte de la llamada Carta de Derechos aprobada el 15 de diciembre de 1791, a dar el derecho a los ciudadanos de poseer armar y usarlas de una manera liberal.
Así, él puede vengarse del asesinato de sus padres a mano limpia y enfrentar al crimen, aliarse en secreto con el comisionado Gordon a fin de que no puedan ser reguladas sus acciones bajo ninguna restricción. En otras palabras, el se respalda en una ley que le sitúa más allá de toda ley. Curiosa paradoja que incita a la violencia en nombre de la conservación de la paz.
Ya en los años 50's - no sin exageraciones - había estudiado Frederic Wertham en su libro La seducción del inocente (1954) el hecho de que los cómics podrían despertar conductas delictivas en los niños, lo que condujo a una investigación del Senado que derivo en un Código del cómic. En su libro los describía como incitadores de homosexualidad, bondage, violencia, tendencia a la crueldad y costumbres sanguinarias.
El hecho es que ésta película, en particular, ha despertado múltiples eventos delictivos no sólo en EUA sino en diversos países del mundo y cabría preguntarse qué ocasiona estas conductas, y si no estaría tan equivocado Wertham al suponer que ejercen una influencia poderosa sobre la juventud.
Quizá debe agregarse a sus contenidos, el hecho de que los medios de comunicación y diversión, son ahora más interactivos y crean una dificultad para distinguir lo real de lo imaginario, haciendo más posible el paso de la ficción a la realidad sin ningún anclaje simbólico.
Después de todo los noviazgos se realizan en el internet a distancia, las confesiones públicas a través del Facebook hacen posible engañar a la soledad y sentirse acogido por una multitud de mil brazos.
La pantalla de tercera dimensión hace más reales los juegos de video, las películas, la presencia de un Otro en el borde dónde antes no era posible su presencia de manera tan absoluta.
El filme en cuestión es mediocre, lleno de bloopers y fallas de continuidad, con descuido en los diálogos. Pretenciosa hasta el punto de durar 2 horas 43 minutos como si fuese una película europea de mediados de los 60's, que pretende mostrarnos a un protagonista atormentado, alejado del mundo, abandonado a su dolor por la pérdida de sus seres amados.
La trama es absolutamente inverosímil y llena de personajes que en ningún momento causan simpatía en el espectador, hay descuido en los diálogos y la producción, uno desea que termine yaaaaa... el director intentó hacernos pasar a Christian Bale por un atormentado Max Von Sidow... pero definitivamente no es Bergman ¿La casa abandonada de Batman y su habilidad perdida de superhéroe será una metáfora de la apatía y desgano de Nolan frente a esta producción?
Es insufrible la repetición absurda de clichés... de acuerdo, es un cómic, pero no tiene porque ser literatura menor un cómic, tenemos múltiples ejemplos.
Si pueden ahorrársela... se los recomiendo. Escenas absurdas: la cárcel que es un hoyo, el río que se descongela y congela a gusto del director, la cesión del reactor a Miranda, el no uso de éste por ella inmediatamente para concretar su venganza, la máscara que quita el dolor, las recuperaciones del suelo milagrosas de Bale, los desplantes histéricos de Gatúbela (Anne Hataway sobrepasada), la búsqueda de Gordon de su más ineficiente colaborador en los momentos más apremiantes, la lucha callejera de maleantes armados hasta los dientes con valientes policías con palos y piedras, todo mundo sabe la identidad de Batman (¡Excepto Gordon!) pero él sigue fingiendo su voz, el desperdicio de la actuación de Caine, el happy end en Italia, el pobre papel del siempre excelente CIllian Murphy... etc. etc. etc.
Muy difícil saber que impulsó a Nolan que había hecho un trabajo aceptable antes (me niego a creer que fue sólo el dinero, quizá lo amenazó algún Guasón de Hollywood),  a aceptar un tercer trabajo cuando ya estaba cansado del tema y harto del asunto... porque no parece otra cosa, más que un trabajo de compromiso y el desperdicio de millones de dólares.

3 comentarios:

Vicent dijo...

Recuerdo allá por los años 90 que mis amigos iban a ver esta película como si Batman fuese a ser el vengador de un mundo que había matado al padre, el vengador de todo mal, yo la veía como la última puerta para mi desvencijamiento, nunca la vi, nunca, esas caras pintadas y esos coches de carrocería onírica me representaban el mundo, su pérdida de lo imaginario y la ascensión que lo fue por medio de la ciencia de lo real, no hace falta que me ponga en aviso, yo mismo me horroricé de esta película sobre todo por su estilo, como cuando por los años 80 ví los dibujos de Mazinger z, aquello me daba verdadera angustia. Quizá soy un hombre muy clásico que no ha caído en el fascismo o la vuelta al padre de pensar en una dictadura del proletariado, y sigo amando la libertad pero no sin cierto vértigo, un vértigo que quisiera aplacar a base de palabras y dejarse amar, dejarse hablar filosófica y intimamente, cosa que occidente sólo aplica o el Padre occidental sólo aplica su Abraham como mito público como toda conversación lícita.

Un abrazo y gracias por su recomendación señor Julio.

Vicent

sofia martínez dijo...

La película es buena y no se recomienda para los niños, pues Batman el caballero de la noche asciende con todo y sus valores caballerescos, no es una historia color de rosa. Es una cinta cruda, con personajes psicológicamente complejos y de conclusiones dolorosas, trágicas, que plantea más preguntas que respuestas. Es buena y entretenida.

Aníbal dijo...

Me quedé esperando más de un análisis psiconalítico de Batman, me entusiasmó cuando empezaó el artículo hablando de "el hombre no castrado". A mi me gustó mucho la segunda película, donde aparece El Guasón, me aprece más profunda, más sicológica. Me pregunto si el cine de comic y ficción no está acaso entrando en una era de "análisis sicológico"? La última de James Bond: Skyfall también tiene tintes de autoanálisis y profundidad sicológica. Anyway, gracias por el artículo, lo leí todo.
http://guerrasbaldicas.blogspot.com/