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lunes, 3 de octubre de 2011

Genealogía de un Círculo.


Bajo el sol de Cuernavaca tuvo lugar los primeros dos días de octubre, una reunión de los miembros del CPM (Círculo Psicoanalítico Mexicano) con el propósito de recuperar la historia de la institución y recrear las novelas, anécdotas surgidas alrededor de los casi los aproximadamente 40 años de la creación de este grupo dedicado al psicoanálisis que ofrece una propuesta de formación relevante y alternativa a la que otras instituciones sostienen en este país.

El Círculo Psicoanalítico Mexicano A.C. es un lugar de encuentro, debate, reflexión, estudio, investigación y transmisión del psicoanálisis. En él, confluyen sendas, trayectorias y proyectos múltiples y diversos que proponen temas y problemas que, por lo mismo, nos convocan a la revisión de los fundamentos de la práctica, partiendo de su fundador, Sigmund Freud, hasta los aportes que nos son contemporáneos y tanto en su ámbito teórico-clínico como en el de su inserción e impacto en la problemática cultural actual. En sus muros se ha sostenido la transmisión del psicoanálisis a través de personajes relevantes como Armando Suárez, Jaime Cardeña, Fernando González, Juan Diego Castillo, Felipe Flores, Santiago Ramírez, Enrique Guarner, Isabel Díaz Portillo, Marie Langer, José Perrés, Marcelo Pasternac, Octavio Chamizo, etc. Esto es precisamente, lo que constituye la rúbrica colectiva, heteróclita, de sus miembros y participantes en sus distintos programas.

Como miembro activo reciente del CPM, me agradó el clima de amistad, de autocrítica y preocupación por hacer un trabajo más allá de la historiografía y cercano a la genealogía del CPM, que logre hacer una arqueología de los motivos, circunstancia, vicisitudes y logros de una aventura colectiva que ha atravesado cuatro o cinco escisiones en su haber (vale aprender del pasado), para llegar a un punto infrecuente de hallar en una institución analítica o no, el sostenimiento por un deseo y no por razones políticas; camaradería jugada por un ideal, en este caso, el psicoanalítico.

1 comentario:

Vicent dijo...

La verdad es que estas reuniones psicoanalíticas son muy importantes para el sostenimiento del alma del psicoanálisis, pero yo me pregunto ¿qué es lo que hace falta para que el equilibrio histórico siga en pie? yo sé que desde el psicoanálisis hay personas como Jorge Alemán que defienden que el síntoma humano, la filosofía ya está consumada, otros que junto con el grupo en su totalidad pretenden soluciones desde el discurso histérico de pequeño calado basadas en el deseo, pero repito ¿es que hay que aceptar que la Historia es lineal y finita? la respuesta es clara, a pesar de que llegados a este punto la pregunta es o debería ser no ya qué será del psicoanálisis sino de un mundo sin síntoma, sin alma.
De todas formas espero que las ideas corran desde la izquierda lacaniana o desde la derecha más crítica para que se de un movimiento de ideas y digámoslo, soluciones a este momento de crisis que parece el último, y gente como los psicoanalistas y los analizados podamos poner nuestro granito de arena, pero no simplemente me refiero a dar seguridad a los mercados claro...
La complicación requiere una toma de contacto con lo que nos afecta en el ámbito individual, ciertamente, pero también en el colectivo.
Gracias por seguir dando fuego a la llama que "descubrió" Freud y por seguir construyendo, señor Julio.

Un abrazo

Vicent

Christopher Bollas: Mental pain

Conferencia de Christopher Bollas: Mental Pain.