domingo, 1 de junio de 2008

FRITZL A UN MES... PARA NO OLVIDAR.

El austriaco Josef Fritzl rechazó hoy ser un "monstruo", ya que tuvo la posibilidad de matar a sus víctimas sin que nadie lo supiera y no lo hizo, declaró su abogado Rudolf Mayer, al tiempo que se conocieron más detalles sobre su vida cotidiana.
"Podría haberlos matado a todos, entonces no hubiese pasado nada. Nadie me habría descubierto", aseguró el electricista jubilado de 73 años, quien sostuvo relaciones incestuosas con su hija durante 24 años, de las cuales nacieron siete hijos.

(NOTIMEX 7 DE MAYO).

“Vistos desde afuera, esos hechos me parecerían la obra de una bestia o un monstruo. Siempre supe que debía estar loco”, declaró Fritzl en una carta leída hace tres días por Rudolf Meyer, su abogado defensor. Según su última declaración, Fritzl describió con lujo de detalles la noche de 1985 en la que, según él, violó a su hija por primera vez. “Elizabeth se convirtió, para mí, en una adicción, nunca usé preservativos porque en realidad quería tener hijos con ella. No soy un hombre que abuse de niños”, dijo, y rechazó la denuncia de que había violado a su hija desde los 11 años. “Mis relaciones con Elizabeth empezaron más tarde, cuando estaba abajo, en el sótano. Quizá fue en el año de 1981 o 1982 cuando empecé a transformar el sótano en una celda, porque Elizabeth era incontrolable, no se sometía a ninguna norma desde que entró en la pubertad, se pasaba noches enteras en los bares, bebía alcohol y fumaba… Ha desaparecido la importancia –continúa Fritzl– de la buena educación y de la decencia”, propia de su antigua generación, de la época nazi, cuando el adiestramiento y la severidad eran muy importantes. “No soy un monstruo. Pude haberlos asesinado a todos y no hubiera pasado nada. Nadie se habría enterado nunca”.

(Cita de Pérez Gay en La Jornada 11 de mayo).



De LA BRÚJULA N° 118
Semanario de la Comunidad Madrileña de la ELP
En Madrid, 16 de Mayo de 2008



EL CASO FRITZL
Entrevista a Jacques-Alain Miller.
Le Point 08/05/2008 N°1860 Le Point.
El psicoanalista Jacques-Alain Miller examina para Le Point el crimen que ha sacudido Austria, donde se descubre cómo Josef Fritzl, de 73 años ha secuestrado a su hija durante veinticuatro años y le hizo siete hijos. Para Miller, lo que se sale de lo ordinario, no es el incesto,es "la regularidad invariable de un acto inmundo".
Entrevista.
Le Point: ¿Qué puede conducir a un individuo a tal grado de perversión?
Jacques-Alain Miller: Una buena educación, a la antigua, de altas virtudes morales... Me explico. ¿Por qué rasgos "Das Inzest-Monster", como le llaman los austríacos, quedará en los anales clínicos y policiales? Ud. puede imaginar que no será únicamente por el hecho del incesto, práctica bastante extendida, ni tampoco por el número de sus víctimas. Si es excepcional, es por la tenacidad, la constancia, la duración. Lo que se sale de lo común es la regularidad invariable de un acto inmundo, el método, la minuciosidad y la seriedad invertidos en el cumplimiento solitario de un único crimen que se prolongó durante un cuarto de siglo. Ni un error, ni un desliz, ni un acto fallido. Total quality. Son las mismas "eminentes cualidades" atribuidas tradicionalmente, al carácter germánico. Puestas al servicio de la ciencia y de la industria han forjado la reputación de los países de lengua alemana. Por otra parte, era un ingeniero eléctrico y decía a su mujer que bajaba al sótano para dibujar planos de máquinas.Si Gilles de Rais en Francia, Erzsebeth Bathory en Hungria, grandes señores feudales de los siglos XV y XVI, quedan en la memoria, es al contrario por el desorden de sus conductas, sus violaciones y asesinatos innumerables. El austriaco, pequeño notable de provincias es, también, un tirano pero puramente doméstico. Lleva una existencia perfectamente «casera» pero desdoblada. Es fiel a su hija Elizabeth, único objeto de su goce, a la que hace de alguna manera una segunda esposa. Le da siete hijos, el mismo número que a su esposa legítima. Parece que no se le puede reprochar ni abortos ni contracepción: es un buen católico. Opera con la más absoluta discreción, su conducta no da lugar a ningún escándalo, puesto que a esta segunda familia, la hace vivir bajo tierra, en un cuchitril sin luz natural dónde no se puede estar de pie, a lo Luis XI.

LP: ¡No es, sin embargo, su educación que puede explicar su conducta!
JAM: Se ha sabido que fue educado sin padre por una madre que todos los días le pegaba con violencia. El hecho no ha debido quedar sin consecuencias. Siempre se puede decir que él quería vengarse del objeto femenino y protegerse contra sus caprichos... Pero sería complicado deducir su vicio de ahí: eran posibles otras salidas. En 1967, en el momento del nacimiento de Elizabeth, su cuarto hijo, J. Fritzl fue arrestado por violación, debió cometer otras. Parece como si hubiera decidido adoptar, y mantenerse en una bigamia incestuosa. No se le conoce más que algunas escapadas sexuales a Thaïlandia, con compañeros, notables de la ciudad. Volvía bronceado, en plena forma, junto a su pequeña familia que no veía jamás el sol.

LP: ¿Era una especie de Dr.Jekyll-Mr Hyde?
JAM: Era a la vez un Padre severo, el Padre de la ley, cuyo rigor implacable sorprendía a los que le veían regir su familia de arriba y; con su familia de abajo, un Padre gozador, fuera de la ley. En estos dos roles, en un cierto nivel, fue irreprochable: piensen que aseguró, sin fallar un instante, la subsistencia de todos los suyos. Al mismo tiempo, era sin duda un estafador: de sus operaciones inmobiliarias no queda más que considerables deudas. Es el Estado quien deberá pagar los años de psicoterapia y reeducación que necesitará la familia de abajo. El montante ya ha sido evaluado en 1 millón de euros.

LP: ¿La cultura patriarcal, la huella católica, la religión del «cada uno en su casa», que marcan a Austria, han podido jugar un papel?
JAM: Algunas de estas características valen para Sicilia. Pero no es muy imaginable una historia así en Syracusa o Trapani: allí, las gentes que viven entre cuatro "muros" sin salir son más bien los mafiosos perseguidos por los carabinieri.

LP: Pero ¿es un azar que, después del «caso Kampusch», este crimen estalle en Austria?JAM: El caso Fritzl, el caso Kampusch, produce sentido necesariamente. Mientras que, los Estados Unidos son la tierra bendecida de los criminales en serie, Austria adquiere la categoría, junto con Bélgica, de los perversos "caseros del subterráneo", si se puede decir así. El caso presente se distingue por su atmósfera de obediencia ciega. No solamente la de su mujer: Fritzl alquilaba habitaciones en su casa, con el paso de tiempo, por allí desfilaron una centena de inquilinos, él les decía que no podían bajar a su bunker, y ninguno imaginó enfrentarse a esta prohibición. En nuestros días se deploran, con mucho gusto, las infracciones hechas con respecto a la vida privada: es un reproche que no se le hará a los austríacos. En la Ybbstrasse, todo estaba en orden, la fachada elegante, el frigorífico subterráneo bien provisto, la ropa bien limpia y planchada. Se miraba la televisión en familia. ¿El bunker? Era un refugio antiatómico familiar, edificado con la ayuda de subvenciones oficiales. Un gran crimen popular es siempre un hecho social total, para retomar la expresión de Marcel Mauss: es un microcosmos de la sociedad, ella se refleja enteramente en el hecho. Fritzl: quizás criminal, pero, ante todo, Korrekt. En regla. Ningún traspiés. Nada de inconsciente. Ningún sentiminto de culpabilidad.

LP: En lo que concierne a la historia pasada, ¿se puede hablar de un pueblo que «reprime» sin tregua, rehusando mirar la realidad que tiene enfrente?JAM: Es lo que dicen los ingleses. Ven en Fritzl un símbolo de Austria. es también la idea del novelita Josef Haslinger. La casa natal de Hitler está a una hora y media, por carretera, de Amstette; Mauthausen, aún más cerca. El canciller anuncia una gran campaña internacional de relaciones públicas para mejorar la imagen de Austria. Espíritus más prácticos pide, mejor, recursos para los servicios sociales. Un dibujo del Times de Londres muestra a Austria tumbada en el diván; detrás, Sigmund Freud. Podemos recordar que el país se ha ocupado de erradicar el psicoanálisis, o poco falta. El abogado alegará alienación mental. A la vista del extremo cuidado y maestría en el crimen y la duración del delito, la irresponsabilidad no está nada clara.

Entrevista realizada por Christophe Labbé y Olivia Recasens © DOC. KA/US PRESS/SIPA.
Traducción: Mercedes de Francisco.



"Fritzl engañó a todos: a su mujer, su familia y sus vecinos"

El 'monstruo de Amstetten' escogió para encerrarlos con su hija a los tres niños que lloraban menos.- Las pruebas de ADN confirman que el electricista jubilado es el padre de los seis hijos de su propia hija
ELPAÍS.com / EFE - Madrid / Viena - 29/04/2008
El responsable de la Oficina regional contra el Crimen de Baja Austria, Franz Polzer, afirmó ayer en una multitudinaria rueda de prensa que no hay pruebas que permitan inculpar como cómplice a la esposa de Josef Fritzl, ya que el electricista septuagenario que durante 24 años mantuvo encerrada en un sótano bajo la casa familiar a su hija Elisabeth, a quien violó sistemáticamente y tuvo con ella siete niños (uno de los cuales murió al poco de nacer), "no dejó ningún cabo suelto que permitiera descubrir su mentira, porque engañó a todos: a su mujer, su familia y sus vecinos". Las pruebas de ADN han confirmado que Fritzl es el padre de los seis niños fruto del incesto.
"Los seis hijos de Elisabeth Fritzl nacidos en cautiverio tienen como padre a su propio abuelo, Josef Fritzl", ha indicado Polzer.
Su estado de salud y su inclinación a llorar fueron los criterios por los cuales el presunto violador austriaco escogió a tres de los seis hijos para adoptarlos junto con su esposa en la localidad de Amstetten, a 130 kilómetros de Viena, según Leopold Etz, inspector jefe de la Oficina regional contra el Crimen de Baja Austria, tras los primeros interrogatorios a Fritzl. Según Etz, el destino de los tres niños más tranquilos fue permanecer con su madre en el escondite sin ver la luz natural hasta ser liberados el sábado pasado. Los más llorones fueron llevados por Fritzl a la casa familiar.
Fritzl subió del zulo a tres bebés de pocos meses en los años 1993, 1994 y 1997, alegando ante su familia que la hija, supuestamente desaparecida en una secta, los había depositado delante de la puerta de su casa. Estos niños crecieron en la casa familiar como si fueran sus nietos y luego fueron adoptados por Fritzl y su esposa Rosmarie. Y mientras que los tres menores disfrutaron de una educación ejemplar, incluyendo instrucción musical y deportiva, los otros tres hermanos malvivieron en el calabozo de unos 60 metros cuadrados y 1,70 metros de altura.
Condenado por abusos sexuales
El diario británico The Times informó ayer de que el monstruo de Amstetten fue condenado por abusos sexuales. El rotativo señala que también fue condenado por un incendio provocado y que habría pasado un tiempo no especificado en prisión a finales de los años 60.
Por su parte, el diario sensacionalista vienés Kronenzeitung afirma que el acusado tenía antecedentes penales por acoso sexual a un mujer (no emparentada con él), por lo que habría estado en la cárcel. Las autoridades rechazan confirmar estas informaciones alegando que los posibles delitos ya han prescrito. El rotativo vienés incluso publica una foto de Fritzl supuestamente tomada en 1982 durante un proceso judicial en un tribunal austriaco.
"Trabajaba hasta altas horas de la noche en el jardín"
Entretanto, la sociedad austriaca sigue conmocionada por el espeluznante caso. Según recuerdan numerosos vecinos y conocidos de Fritzl, éste siempre trataba de estar bronceado, coqueteaba con las mujeres y llamaba la atención por el exagerado cuidado de su jardín, donde se descubrió el calabozo subterráneo.
De acuerdo con los relatos de varios vecinos, Fritzl gobernaba "como un teniente general" en su casa, era muy celoso de su privacidad, lo que explicaría el motivo por el que nadie de su familia se dio cuenta de que mantenía encerrada a su hija en el escondite situado a tres metros bajo el jardín. "No dejaba que su mujer Rosemarie hablara mucho tiempo con la gente, siempre insistía en que los miembros de su familia permanecieran en casa", ha recordado una anciana vecina, que durante años vivió en el edificio contiguo.
"Siempre nos llamó la atención que Fritzl trabajaba hasta altas horas de la noche en el jardín, pero nunca pudimos imaginar qué es lo que en realidad estaba haciendo", ha agregado Karina, una joven que vive en la misma calle. La chica conoce desde hace años a Lisa, una de las hijas-nietas de Fritzl, que vivía en la casa y a la que describe como "muy tranquila pero simpática".
Viaje a Tailandia
Medios sensacionalistas austriacos publicaron ayer una foto de Fritzl bronceado y exultante en bañador tomada supuestamente en 1998 en una playa de Tailandia, donde habría estado dos semanas de vacaciones con un amigo. "Sí claro, eso sí lo sabíamos todos, le encantaba ir de vacaciones a Tailandia. Usted ya sabe a qué me refiero", ha manifestado otra vecina, en referencia al posible abuso sexual de menores en ese país asiático.
Gerda S., una ex compañera de trabajo de Fritzl, relata en el diario Österreich que éste siempre iba bien vestido, "parecía un diplomático" y que le encantaba coquetear con las mujeres. "Era una persona especialmente vanidosa, su corbata nunca estaba mal puesta y sus zapatos siempre relucientes", indica en declaraciones a ese diario, que ha enviado a una docena de reporteros a Amstetten para informar sobre el suceso. "Era un tipo muy apuesto. Todas las mujeres en la empresa estaban detrás de él", asegura Gerda.


(EL PAÍS 29/04/2008).


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